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Aunque el 62% de las organizaciones utiliza la nube y/o la virtualización, tan solo un 33% comprueba regularmente sus planes de recuperación de datos para garantizar que cuentan con los protocolos correctos de protección, según un estudio de Kroll Ontrack.

Esta conclusión resulta significativa si tenemos en cuenta que, durante el pasado año, un 49% de las organizaciones sufrió algún tipo de pérdida de datos (eso sí, no siempre desde la nube). De hecho, en un 55% de los casos la pérdida provino de un soporte tradicional de almacenamiento, en un 26% se dio en un entorno virtual y en un 3% en la nube, mientras que el 16% restante perdió los datos en ambos formatos, tanto virtual como en la nube.

Desde Kroll Ontrack señalan que, antes de incorporar la nube en la arquitectura de almacenamiento, es necesario plantearse una serie de preguntas. Por ejemplo, si la empresa cuenta con un sistema de backup y protocolos de actuación previstos, si el proveedor de la nube tiene identificado un proveedor de recuperación de datos en su plan de recuperación de desastres, cuáles son los SLAs en lo que respecta a la recuperación de datos, o si es posible compartir datos entre distintos servicios cloud.

“Está claro que la nube está ganando terreno rápidamente entre las organizaciones que buscan racionalizar sus infraestructuras tecnológicas y reducir costes en TI. Entre los encuestados, un 26% afirma utilizar IaaS, un 16% SaaS y un 13% utiliza ambos”, declara Nicholas Green, director general de Kroll Ontrack Iberia.

“Sin embargo, si hay algo que la tecnología nos ha enseñado es que la pérdida de datos puede ocurrir en cualquier entorno, sin importar la tecnología utilizada. La clave para minimizar el riesgo de la pérdida de datos y recuperarlos con éxito está en hacerse las preguntas adecuadas antes de adoptar un nuevo método de almacenamiento, y modificar de manera acorde tus políticas y procedimientos”, añade.

Preguntados sobre la capacidad de los proveedores de nube para gestionar correctamente un incidente de pérdida de datos, solo un 29% de los encuestados reconoció tener falta de confianza, frente al 55% de 2011. No obstante, únicamente un 17% afirmó comprobar regularmente su plan de recuperación de datos y un 13% reconoció no contar con dicho plan.

“La virtualización es el motor de la tecnología en la nube. Si la virtualización falla, la nube falla”, apunta Green. “Cuando hay un fallo, ya sea por un error humano o un fallo operativo, es importante saber a quién dirigirse. Solo un 14% recurre desde el principio a un proveedor de recuperación de datos. La primera oportunidad de recuperación siempre es única, así que es imprescindible tener un proveedor de datos con experiencia en plataformas complejas de almacenamiento como son los entornos virtuales indicados en tu plan de recuperación de datos”, finaliza.