José Luis Friebel, CEO de DatacenterDynamics para España y Latinoamérica, moderó una mesa de debate dedicada a los problemas de la migración al cloud durante el evento Expocloud celebrado la pasada semana en la Real Fábrica de Tapices de Madrid. Esta nueva edición del tradicional encuentro de proveedores cloud ha venido a constatar que la nube es una realidad que ha llegado al mercado para quedarse. Pero, ¿cómo hacer la transición?
Una vez que la empresa ha decidido dar este paso, por las ventajas de reducción de costes y flexibilidad que aporta, llega el momento de valorar cómo hacerlo de forma efectiva y reduciendo riesgos. “La migración es el segundo inhibidor del empresario, después de la seguridad. Si ya le ha sido difícil entender qué es la nube y ha conseguido convencerse de que no le queda más remedio que creerse que es segura, ahora viene el calvario de la mudanza. Pero en cualquier empresa hay hardware, comunicaciones y sobre todo aplicativos. ¿Por dónde empezamos?, ¿a qué tipo de cloud vamos?, ¿qué pasará con los tiempos de respuesta y los datos confidenciales?”, preguntaba Friebel a los participantes en el panel.
“Debemos empezar por un análisis de nuestras necesidades”, explicó Carlos Fernández Carvajal, BDM y CTO de Cartagón. “La migración cloud tiene múltiples posibilidades y proveedores a los que recurrir, y lo que tengo que hacer es observar mis sistemas actuales, cómo están implementados y a partir de ahí decidir qué necesito y qué ventajas me aporta la nube”. En este sentido, hay que entender las ventajas del cloud más que en la reducción de costes, que es en lo que siempre se incide, en la flexibilidad. Es un nuevo modelo financiero, pero no por el coste, sino porque se pasa la inversión en TI de CAPEX a OPEX y en vez de realizar un gran desembolso el gasto pasa a estar en operaciones habituales, afirmó Jaime Gutiérrez Mesa, BDM Cloud Services de Ibermática.
Juan Manuel Torres, director de Cloud Solutions de Arsys, insistió en el hecho de que la migración no es un problema si se hace de forma ordenada. “Primero hay que hacer lo más fácil y luego lo más difícil, pero muchas empresas pretenden intentar lo contrario, es decir, llevar a la nube aquella parte de sus aplicativos y su infraestructura que no saben gestionar. Esto es un error. Precisamente primero hay que subir al cloud las cosas que se tienen en casa muy controladas porque todo ese expertise hará más fácil migrarlas al cloud. Con lo que no sabemos gestionar hay que hacer un trabajo previo de ordenación para poder después llevarlo al cloud”.
En el caso de Gigas, Diego Cabezudo explica que muchos de sus clientes comienzan con proyectos nuevos, para los que las empresas no quieren adquirir nuevas infraestructuras y para los que tampoco tienen por qué preocuparse de una migración. Luego se incorporan otros proyectos: por obsolescencia tecnológica, necesidad de más capacidad… “Pero las compañías tienen que entender que migrar al cloud no es un big bang, sino un proceso en el que hay que evaluar qué se tiene y qué tiempos son mejores para cada proyecto. Si está virtualizado el entorno la migración es muy sencilla. Y si no hay herramientas que hacen que sea cada vez menos traumática”.
¿Qué precauciones hay que tomar antes de la migración?
Entre los parámetros que la compañía tiene que tener en cuenta está la protección de datos y, en este sentido, según Diego Cabezudo, los clientes deben tener en cuenta a las empresas que tienen data centers en España. “Aunque de forma estrictamente legal solo la administración pública necesita tener los datos en España, ya que la LOPD exige realmente que estén en la Unión Europea, lo cierto es que a nivel legal las empresas que albergan los datos en otro país están sometidos a otra jurisdicción y éstas deben valorar que problema puede suponer esto para su negocio, si sugieran conflictos jurisdiccionales. Asimismo, hay proveedores que por su forma de trabajar replican los datos fuera de los data centers que tienen en Europa y no pueden certificar al cliente que los datos se queden dentro de esta región”.
Por otro lado, Cabezudo advierte de la importancia del servicio en caso de que las aplicaciones sean críticas. “Hay soluciones cloud económicas que no tienen soporte y que son válidas para entornos de desarrollo. Pero para entornos productivos es necesario contar con una respuesta profesional en caso de que surjan problemas.
Por úlitmo, es importante el contrato, según sugiere Carlos Fernández Carvajal, BDM y CTO de Cartagon: “Hay que tener en cuenta que con el cloud pasamos de un modelo técnico a uno contractual con el proveedor. Para los casos de backup y disponibilidad lo que hay que hacer es repasar los SLAs. Si el proveedor los ha publicado es un indicativo. Por ejemplo, ¿cuál es el periodo de restauración? Con IaaS estos tiempos se han acortado y hoy cualquier solución cloud da un resultado mejor que los entornos hardware no virtuales.
Roberto Fernández Grau, CEO de Softec Internet, sugiere que los factores a la hora de elegir un proveedor son la popularidad de la aplicación, la confianza en el proveedor y la regulación. “Actualmente hay cuatro bloques de proveedores cloud (hosters, fabricantes, grandes distribuidores y nativos). Hemos visto un movimiento en que los nativos deciden ampliar su público de los usuarios finales a las empresas, como Google, y lo hacen a través del canal porque inspira confianza al cliente”.
Por su parte el director soluciones cloud de Arsys sostuvo que “Si yo fuese pyme tendría en cuenta que el cloud lo que me ofrece es libertad. Tendría que elegir una solución en la que yo me sintiera dueño de la misma, en la que no hubiera barreras de entrada y salida (se paga solo por lo que se usa, si quiero irme a otro proveedor que sea sencillo). Hay un equipo humano detrás que sepa trabajar en IaaS. También elegiría compañías que inviertan en España, que tengan un equipo cercano y que se trabaje en las soluciones si hay problemas. Que busquen proveedores comprometidos con este mercado”.
Manuel Domínguez, country manager de PHC Software concluyó la charla rompiendo una lanza por los proveedores de IaaS en general y en concreto por los españoles que contratan en España y que tienen los data centers en nuestro país. Y añadió que su software, que ofrecen en modo SaaS, se puede instalar de forma sencilla en el cloud. “Trabajamos en cómo planificar la instalación en ese data center para que si mañana no estoy contento con ese proveedor de infraestructura pueda mover esa aplicación de forma fácil.