Contenido Archivado

El siguiente contenido es de una versión anterior de este sitio web y es posible que no se muestre correctamente.
PQC reunió a 30 de los principales especialistas responsables de los centros de proceso de datos de grandes dimensiones y gran criticidad como Vodafone, Global Switch, IBM, BBVA, Telefónica, Arsys, Bankinter, T-Systems, Telvent, Banco de España, Repsol, Gas Natural Fenosa, Enagas, Ono y France Telecom, entre otros.

En dicha Jornada se debatió sobre los aspectos claves del presente y futuro de los CPDs tales como la continuidad de las operaciones, la sostenibilidad en su explotación y la eficiencia energética.

La convocatoria, con plazas limitadas, ha repetido el éxito de la primera edición, donde se reunieron los responsables de más de 150.000 m2 de CPDs.

Durante la jornada se abordaron varios temas de gran actualidad. De forma casi unánime se abogó por la utilización de tecnologías contrastadas para los sistemas de refrigeración, así como por la inexorable vuelta al agua, sobre todo para entornos de alta densidad y por la casi obligatoriedad de utilizar algún sistema de freecooling para todos los nuevos proyectos.

En el único asunto en el que se planteó una cierta discrepancia fue en la utilización del aire exterior para freecooling directo. En función del tipo de  negocio para el que se utilizan los recursos IT la opinión podía ser distinta.

También de manera unánime se reconoció la falta general de planificación en lo que respecta a los crecimientos previstos para los entornos de características modulares. Salvo cuando el concepto modular se asocia a superficies a incorporar como recurso IT añadido, en lo que respecta a infraestructuras es muy raro ver establecer requisitos de partida para una modularidad, por otra parte muy deseable.

Los pequeños bloques estandarizados son considerados como una buena solución para contingencias o eventualidades.

En cuanto, al diseño y ejecución de los planes de mantenimiento, este tema se ha erigido en el asunto estrella de la jornada, reconociendo los presentes la existencia de unos muy aceptables protocolos de actuación en la mayoría de los casos, pero que rara vez se cumplen. Asimismo, al tratar de la gestión de alarmas, los presentes reconocieron la cada vez mayor abundancia de datos disponible y de mensajes de advertencia pero que, a la hora de la verdad, o no están debidamente jerarquizados o no existe una adecuada respuesta en condiciones de actuación urgente.

Como concepto a resaltar especialmente en este campo, está el tema de la formación del personal adscrito a los servicio de mantenimiento de CPDs. Salvo muy honrosas excepciones, el nivel es muy bajo y la rotación excesiva, lo que obliga a la empresa propietaria del centro a disponer de personal cualificado, al menos para las tareas de gestión de las infraestructuras y de actuación en casos de operaciones especiales

Por último, no podía faltar la eficiencia energética. Este asunto ha sido abordado desde distintos puntos de vista, siendo una conclusión innegable el hecho de que el enfoque hacia una mejora de la eficiencia debe comenzar por la parte IT, que es donde se encuentra la mayor partida en  infrautilización de recursos. Desde hace un par de años se observa una desenfrenada carrera por ver quien tiene el PUE más pequeño, sin advertir que este parámetro se encuentra sólo al final de la cadena de consumos. Conviene, por tanto, darle sólo el peso que realmente tiene.

El hecho de involucrar a la parte IT en la consecución de mejoras en la eficiencia energética global del centro es, por otro lado, un avance en la vía de integrar infraestructuras y sistemas dentro de una misma línea de objetivos.

El último de los temas generales abordados en este apartado es una consideración bastante extendida en los presentes. La relación entre las mejoras en la eficiencia y los riesgos de pérdida de continuidad en el servicio. Para una buena parte de los presentes a la hora de colocar en la balanza ahorros y aumento del riesgo, la decisión es muy clara a favor de dejar las cosas como están.