El grado de conocimiento de la nube en España se sitúa en un nivel muy elevado, ya que el 88% de los CIOs de empresas y organizaciones han oído hablar ya de la oferta cloud. Así se desprende de un informe hecho público por IDC y patrocinado por Arsys y VMware.
La mayor difusión de cloud se ha traducido en un mayor uso; de hecho, el 41% de las organizaciones españolas están utilizando algún tipo de servicio cloud y la tendencia es a que esta cifra siga creciendo, hasta alcanzar el 52% de penetración en 2014, lo que supone un incremento del 27% con respecto al año anterior.
No obstante, Alberto Bellé, Research Manager de IDC España, afirmó durante la presentación del estudio que ya no es la cantidad el dato más representativo. “Ya no se trata de cuánta gente usa el cloud sino de cómo lo usa. Hasta la fecha, la nube ha crecido en base a casos de negocios puntuales (porque era una actuación favorable o simplemente porque no había presupuesto). En cambio, a partir de este momento, las empresas están preparadas para dar el salto estratégico y estandarizar procesos en toda la organización para así aprovechar todas las ventajas del cloud”.
El departamento de TI deberá transformarse en un “bróker de servicios”, según explica Alejandro Solana, director técnico de VMware: “Deberá cambiar su mentalidad y medirse conforme a los parámetros de agilidad, eficiencia, y fiabilidad. En sus manos habrá una mayor oferta entre la que elegir –licencias y hardware, como tradicionalmente, pero también XaaS- y con la que garantizar que los servicios se consumen de forma rentable y de calidad. Su misión será elegir lo que mejor se adecúa”.
Este “salto en la adopción” tardará todavía entre tres y cinco años en producirse, sobre todo en las grandes empresas que tienen que realizar una transformación muy disruptiva.
La adopción por parte del mercado masivo de las pymes será en cambio muy rápida porque, como indica Juanjo García, director comercial de Arsys Cloud Solutions, “hasta ahora la adopción ha sido más lenta porque han sido las empresas muy grandes, preocupadas por la seguridad, las que han implantado soluciones cloud. Una vez que ya han visto estos ejemplos de éxito, es el segmento de la pequeña empresa el que va a impulsar la nube porque son las que más van a disfrutar de sus ventajas. Las pymes en muchos casos no pueden permitirse desplegar una cloud privada y en cambio la nube pública les ofrece acceso a tecnologías de software (SaaS), hardware y seguridad de las que no podrían disponer de otro modo”.
La madurez en la adopción de cloud se puede ver en que el principal requisito que se le pide a la nube ya no es el ahorro de costes, sino que busca la rapidez de la implementación para hacer frente al crecimiento del negocio. Puesto que el conocimiento del mercado cloud es más profundo, ya no se da el salto en base a una confianza ciega en el proveedor, sino que se valora en mayor medida la calidad.
Los proveedores preferidos son, en el cloud privado, los integradores y, en el cloud público, los proveedores de hosting.