Contenido Archivado

El siguiente contenido es de una versión anterior de este sitio web y es posible que no se muestre correctamente.

Durante los últimos días eran muchas las quejas que habían surgido por el cambio temporal de sede de la Contraloría General de la República (CGR) colombiana –que previsiblemente comenzará hoy–, puesto que este movimiento podría poner en riesgo los datos que maneja este órgano de control.

Según señalaban desde la Contraloría, esta operación supondría también el traslado del centro de datos, lo que podría generar pérdida de información por daño de hardware, cambios en la configuración, pérdida de componentes o daños en los equipos derivados de su movimiento físico. Asimismo, el CPD podría dejar de funcionar durante sesenta días, lo que afectaría a la expedición de cerca de dos millones de certificados de antecedentes fiscales.

Con el objetivo de garantizar la continuidad de servicio, tal como informan desde El Espectador, se ha firmado un convenio con una de las empresas de telecomunicaciones más importantes de Colombia para reubicar el data center. La finalidad es instalar el centro de datos en un lugar diferente al de la sede, en un proceso que se hará en el menor tiempo posible para evitar que los servicios queden paralizados durante dos meses, como se preveía en un inicio.

El origen del problema

El pasado 1 de enero finalizaba el contrato de arrendamiento de la sede de la Contraloría. Hasta que el organismo tenga su sede propia, utilizará como sede temporal el edificio donde funciona el Ministerio de Justicia, en Bogotá.

Se temía que este proceso afectara a la continuidad operativa del data center, un centro de datos diseñado para ofrecer seguridad, respaldo y disponibilidad a la entidad. Esta instalación, que tuvo un costo de 22 millones de dólares, dispone de 150 servidores (entre físicos y virtuales) y almacena la información administrativa de la Contraloría.