La Comisión Federal de Electricidad refuerza el suministro eléctrico para acompañar el auge de los centros de datos en Querétaro y apuntalar su papel como uno de los principales hubs de infraestructura digital de México. El movimiento responde a la creciente demanda de potencia asociada a despliegues hiperescala en nube e inteligencia artificial, que están redefiniendo el mapa energético y tecnológico de la región del Bajío.
Querétaro hub tecnológico
La zona, con Querétaro como epicentro, se ha convertido en destino prioritario de grandes inversiones en data centers. Solo el campus de CloudHQ prevé una inversión del orden de 4.800 millones de dólares para la construcción de seis instalaciones dedicadas a cargas de nube e IA, con una capacidad eléctrica total de hasta 900 MW una vez plenamente desarrolladas. En coordinación con CFE y el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), ya se ha asegurado la energía inicial para alimentar los primeros 200 MW, lo que garantiza la viabilidad de la fase de arranque del proyecto.
Este respaldo energético es igualmente crítico para iniciativas como el campus DC QR03 de ODATA, concebido como el mayor complejo de centros de datos de México. Con una inversión superior a los 3.000 millones de dólares, el proyecto aspira a ofrecer hasta 300 MW de capacidad de TI para atender la demanda de hiperescalares y grandes proveedores de servicios cloud, apoyado en la expansión de subestaciones y líneas de transmisión que ya han permitido energizar 200 MW y que apuntan a alcanzar incluso los 400 MW en fases posteriores.
El aseguramiento de potencia firme se complementa con un programa de refuerzo de la red de transmisión en el entorno de Querétaro. Diversos proyectos de media y alta tensión contemplan la incorporación de nuevas líneas y subestaciones que, una vez operadas por CFE, añadirán hasta 800 MW adicionales de capacidad de transmisión, mitigando uno de los principales cuellos de botella para la expansión de los data centers: disponer de energía suficiente, estable y cercana a los emplazamientos.
Estas actuaciones no solo atienden las necesidades actuales, sino que se alinean con las proyecciones de crecimiento del sector. Estimaciones de la industria y de asociaciones como la MEXDC apuntan a que la demanda eléctrica de los centros de datos en México podría superar los 1.400‑1.500 MW en los próximos años, impulsada por la entrada de operadores de hiperescala y el despliegue masivo de soluciones de IA y nube.
En conjunto, el refuerzo del suministro eléctrico, las inversiones en infraestructura de transmisión y el compromiso explícito de CFE y Cenace sitúan a Querétaro en una posición estratégica dentro del ecosistema digital latinoamericano. La región consolida así su atractivo para proyectos de infraestructura crítica de gran escala y fortalece la colaboración entre autoridades, operadores eléctricos y desarrolladores de centros de datos como pilar de la nueva economía digital.
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