Cuando la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC), parte de la Generalitat de Cataluña, cambió de sede central, aprovechó la oportunidad para conseguir una administración más moderna, flexible y eficiente.

Trabajando con el Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información, ATC virtualizó por completo su infraestructura y se mudó a dos nuevos data centers.

A pesar de contar con un presupuesto limitado, de completar la migración en menos de seis meses y manejar datos de seguridad obligada, la ATC ejecutó el proyecto en su totalidad con ningún tipo de pérdida de datos o de rendimiento.

Los trabajadores de la ATC pueden ahora enfrentarse a los asuntos fiscales con mayor rapidez y seguridad que con la infraestructura anterior, incluso aunque no estén en la oficina.

La seguridad de datos se ha robustecido y la agencia tiene ahora una plataforma que puede gestionar un incremento en la carga de trabajo a medida que los servicios de la Agencia se realizan cada vez más a demanda.