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Un año de pruebas realizadas por Intel, y destinadas a comprender cómo la refrigeración por inmersión puede reducir la energía consumida por las TI y el centro de datos, ha demostrado que la refrigeración líquida de los servidores puede reducir el índice de efectividad en el uso de la energía (PUE) sin dañar los equipos.

Según el estudio, los servidores podían funcionar con un PUE de entre 1.02 y 1,03, lo que supone un considerable ahorro energético si lo comparamos con el PUE de servidores refrigerados por aire, que tienen un PUE medio de 1,6.

Esto se debe, en parte, a que los servidores sumergidos no requieren ventiladores o refrigeración por aire.

El miedo a que los líquidos puedan dañar ciertos componentes ha empezado a desaparecer. En un año de pruebas, Intel no ha podido identificar ningún efecto mecánico adverso debido a la inmersión. Al menos, no hay peligro en el primer año de baño.

Intel llevó a cabo las pruebas en sus instalaciones Rio Rancho, en Nuevo México, utilizando el sistema Green Revolution Cooling, que se basa en un aceite mineral que tiene una capacidad muy cercana a la del agua.

El refrigerante directo no conductivo GreenDEF está optimizado para el uso con servidores y otro hardware del centro de datos.

El uso comercial
La solución Carnojet de Green Revolution ya la utilizó Midas Networks, que compró racks 42U en el 2010. En marzo de este año CGGVeritas, compañía francesa de servicios geofísicos, compró la solución de refrigeración líquida para su entorno HPC situado en Houston.

Ha estado utilizando servidores desarrollado por Green Revolution Cooling y Super Micro Computer. En este caso, la compañía dijo que había podido acabar con todos los costes de aire acondicionado de su centro de datos.

Excelentes resultados
Green Revolution Cooling indicó a Focus que con este estudio Intel intentaba comprender cómo la refrigeración por inmersión podía reducir la energía TI utilizada en componentes específicos de la infraestructura del centro de datos.

La compañía comparó la refrigeración por aire con la de inmersión utilizando equipos Green Revolution para las pruebas. También observó con detalle los cambios en el equipamiento TI que suceden como resultado de la refrigeración por inmersión.

Los resultados muestran que los servidores sumergidos pueden funcionar a temperaturas más altas (en el caso de CCGVeritas, lo hacen a 40 ºC) y utilizan menos energía al nivel de la plataforma debido a la ausencia de ventiladores y a la reducción de pérdidas en el refrigerante de aceite mineral.

En las prueba de refrigeración por aire, Intel utiliza un sistema idéntico. En ambos casos, situó los servidores en condiciones de estrés.

Según Green Revolution Cooling, las pruebas demuestran que las soluciones de refrigeración líquida poseen una recuperación de calor más avanzada y pueden operar sin tener un espacio acondicionado.

También se abre la puerta de servidores más baratos, puesto que la refrigeración por inmersión permite arquitecturas mucho más simples. Y, en usos de alta densidad, los servidores podrían, esencialmente, correr más rápido utilizando menos energía.