Con motivo del Computex Taipei en Taiwán, Intel ha lanzado la nueva familia de procesadores Intel Xeon E3, pensada no solo para los usuarios más exigentes de la nueva era del intercambio de vídeo de alta calidad, sino también para los proveedores de estos nuevos servicios creados alrededor de la nube.

El nuevo procesador Xeon E3-1500 v5 es técnicamente un System-on-a-Chip (SoC) que cuenta con una GPU Iris Pro Graphics P580, así como 128 MB de RAM integrada.

Una gran cantidad de datos para transmitir, unida a la creciente demanda de procesamiento, obliga a los servidores alojados en los centros de datos tradicionales a transformar también sus procesos, como ya hemos visto con el aprendizaje automático o “inteligencia” artificial. Nuevos servicios en los que se transmiten imágenes de calidad 4K que suponen un mayor flujo de vídeo, y por ello la nueva familia Xeon E3 de Intel será de gran ayuda para el rendimiento de los centros de datos, redundando todo ello en un menor consumo de energía .

Según Jennifer Huffsteltler, directora de marketing de productos de data center de Intel, asegura que “el nuevo Xeon E3 1500 aumenta el rendimiento de aplicaciones remotas en hasta un 26%. Intel también reveló que el nuevo procesador Xeon tiene un 50% más de unidades de ejecución de gráficos”. Además, añadió que “de acuerdo con los analistas, el 80% del tráfico de Internet será de vídeo y  habrá tres veces más pantallas 4K en 2020”.

Intel ha catalogado su procesador gráfico Iris Pro Graphics P580 como el más avanzado. Ahora, la compañía ha incluido esta GPU con los núcleos de CPU basados en la microarquitectura Skylake y construida con tecnología de transistores de 14nm.

La familia E3-1500 v5 incluye 5 SKUs dirigidas a dos mercados distintos: el procesamiento genérico de medios en grandes centros de datos y tareas de uso intensivo de gráficos en las instalaciones de empresas de menor tamaño.

Los propios núcleos CPU trabajan a 1,9 y 3,5 GHz, soportando hasta 64 GB de DDR4 a 2.133 MHz e integran PCI Express Gen 2.0, SATA 6 Gbps y conectividad USB 3.0.

Pero la verdadera estrella aquí es Quick Sync Video, una tecnología de codificación y decodificación de vídeo acelerada por hardware que por primera vez ha permitido a los chips de Intel manejar High Efficiency Video Codec (HEVC) en tiempo real.

Para demostrar las nuevas características de procesamiento, Intel realizó una emisión en streaming de un concierto de jazz desde el famoso Club Blue Note de Nueva York, en el que a través de una experiencia de realidad virtual y en un entorno de 360 grados, los asistentes al Computex Taipei 2016 pudieron disfrutar del concierto como si estuvieran en el escenario entre los músicos. Todo ello utilizando servidores con los nuevos Intel Xeon E3V5, con un 50% más de unidades de ejecución gráfica, el doble de memoria y una nueva HEVC (codificación de vídeo de alta eficiencia) en tiempo real.

Jennifer Huffstetler, que fue la encargada de dar a conocer el lanzamiento, afirma que “los usuarios más exigentes y de alto rendimiento encontrarán en la nueva generación de procesadores Intel Xeon E3 una herramienta para compartir vídeo en alta calidad, convirtiéndose además en una gran ayuda para lo que necesitan los proveedores de servicios de comunicaciones”.

Los nuevos servicios que se han creado en torno al cloud requieren una respuesta en los sistemas de computación en los centros de datos. La era del streaming y del intercambio de vídeo ha creado la dependencia de sistemas más eficientes que procesen los cada vez más pesados contenidos de manera cada vez más rápida, es por ello que los proveedores de servicios siguen siendo una prioridad para Intel.