Intel ha anunciado nuevos procesadores y memorias de estado sólido para el data center como parte de su estrategia para facilitar la implementación de nubes ágiles y escalables.

Con el foco puesto en un mayor rendimiento, la compañía ha lanzado la familia de procesadores Intel Xeon E5-2600 v4, construidos con tecnología de 14 nm, con hasta 55 megabytes de caché y capacidad de soportar hasta 22 núcleos.

“Es un procesador de propósito general, pero muy orientado para la nube, con más capacidad de procesamiento. Ofrece hasta un 44% más de prestaciones con respecto a la plataforma anterior”, apunta Antonino Albarrán, arquitecto de soluciones SDI de Intel Ibérica.

Las nuevas CPUs incluyen mejoras en rendimiento de la virtualización, con menores latencias en las entradas y salidas de las máquinas virtuales. Asimismo, incorporan la tecnología de gestión de recursos Intel Resource Director, “que permite asignar caché y monitorizar ancho de banda para proporcionar calidades de servicio a las máquinas virtuales”, apunta Albarrán. Según Intel, esta tecnología permite a los clientes trasladarse a nubes automatizadas basadas en SDI (infraestructura definida por software) con mayor visibilidad y control sobre los recursos críticos compartidos.

En estos nuevos procesadores, Intel ha aumentado el número de cores sin superar la disipación de energía. “Nunca incrementamos los vatios en las nuevas CPUs. Mantenemos la disipación y el precio, pero incorporamos más cores para subir el rendimiento”, añade el técnico.

Junto a los nuevos procesadores, Intel ha desvelado también sus nuevas unidades de estado sólido optimizadas para la familia Xeon E5 v4. Por una parte, las series Intel SSD DC P3320 y P3520 utilizan la tecnología 3D NAND, que aporta “más densidad y mayor rapidez”. “La tecnología NAND de transistores planos está llegando a su límite. Con 3D NAND aumentamos la densidad y reducimos el precio. Todavía hay un sobreprecio en los discos SSD, pero esto permite tener discos de igual capacidad que los tradicionales”, indica Albarrán.

Por otra parte, las series Intel SSD DC D3700 y D3600 tienen puerto dual PCI Express, lo que aporta redundancia y tolerancia ante fallos críticos. “PCIe es la tecnología de conexión de futuro en el data center”, agrega.

La apuesta cloud

Los nuevos anuncios complementan la iniciativa Intel Cloud for All que la compañía lanzó el año pasado con el objetivo de impulsar las nubes con capacidad para SDI.

“El cloud está siendo la mayor transformación en los últimos años. Las cargas de trabajo que se ponen en el data center están cambiando mucho. Ahora son muy variables, por lo que hay que tener infraestructura muy flexible que sea capaz de soportar cualquier carga de trabajo”, indica Carlos Clerencia, director del sector corporativo para Intel España y Portugal.

Como parte de la iniciativa Intel Cloud for All, Intel está invirtiendo en otros miembros del sector para impulsar las nubes con capacidad para SDI, optimizar tecnologías clave y alinear al sector para fomentar el desarrollo de estándares y soluciones para la nube que sean sencillas de implementar.

Intel colabora con CoreOS y Mirantis uniendo dos de las tecnologías de fuente abierta más populares para la gestión de aplicaciones basadas en contenedores y máquinas virtuales. Unir estas dos tecnologías en una única solución ampliará las posibilidades para que los operadores cloud aceleren la adopción de soluciones en la nube.