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La cantidad de gente que conoce lo que es un data center ha aumentado sustancialmente desde que Greenpeace comenzó su campaña Cool IT en 2009, debido en gran parte a los informes de la organización ecologista sobre las prácticas de adquisición de energía en los centros de datos de las compañías tecnológicas más importantes.

 

Greenpeace reclama que, a raíz de que el cloud esté creciendo tan rápidamente, la industria de TI debe tener cuidado para unir los centros de datos, que son el núcleo de la infraestructura de la nube, a las fuentes de energía renovables.

 

Un informe publicado por una organización dentro de la Universidad de Melbourne, en Australia, descubre el hecho de que aunque es importante poner el foco en minimizar el impacto de los centros de datos en el medio ambiente, son solo una parte del ecosistema cloud. De hecho, no solo es que sean una parte de él, sino que además no son los principales consumidores de energía

 

“Los análisis previos han dejado de lado un hecho: las redes de acceso, no los data centers, son la principal amenaza a la sostenibilidad de los servicios cloud”, concluye el informe, titulado The Power of Wireless Cloud (.pdf). Su autor es el Centro para las Comunicaciones Eficientes Energéticamente (CEEC).

 

Estos otros factores son importantes puesto que los servicios cloud hacen que aumente el acceso a través de wireless, a través de móviles, tabletas y portátiles. Las redes de acceso wireless suponen el 90% del consumo total de energía de la “nube sin cables”, afirma el estudio, mientras que los data centers solo consumen el 9%.

 

La CEEC, una institución de dos años de antigüedad, surge de la unión entre Alcatel-Lucent Australia, Bell Labs, la Universidad de Melbourne y el gobierno del Estado Australiano de Victoria.

 

Su propósito es crear un estudio sobre las telecomunicaciones verdes. Como señala Tim Marshall, portavoz de Alcatel-Lucent Australia, “es necesario un cambio en la eficiencia energética, a medida que las redes se convierten en más importantes en nuestras vidas.”

El Centro espera que el consumo total de energía por parte del cloud wireless sea entre 32 y 43 terawatt horas en 2015. Su modelo para calcular estas cifras toma en consideración el consumo de energía proyectado por las redes de acceso móvil (4G LTE), local (Wifi en casa y hotspot), centros de datos y redes core y metro que conectan todo lo anterior.

 

El informe situó el consume en 2012 ligeramente por encima de los 9 terawatt horas.

 

La mayor cantidad de esta energía es consumida por las redes de acceso móviles, seguidas por el equipamiento de acceso local. Los centros de datos son el tercer consumidor del ecosistema, mientras que las redes metro y core son las que menos consumen, según el estudio.

 

Gary Cook, analista senior de la campaña Cool TI de Greenpeace afirma que el informe pone de relieve una pieza importante de la ecuación que aún no ha sido analizada. El analista añadió, no obstante, que el uso de energía no es malo de forma inherente. Son las fuentes de energía, como el carbón, las que tienen un impacto negativo.

 

Un data center es un punto único de consume de una cantidad tremenda de energía, por lo que es fácil saber de donde proviene. Por el contrario, no sería tan fácil hacer esto con las redes wireless, que están muy dispersas, subrayó Cook.