Iberdrola invertirá 12.300 millones € brutos (10.500 millones € netos) a lo largo del trienio 2012-2014, que destinará, sobre todo, a las áreas de redes de transporte y distribución de energía eléctrica (59%) y energías renovables (25%).
En concreto, la compañía concentrará el esfuerzo inversor en esta nueva etapa en Reino Unido, que se llevará un 42% de la cifra global, y Latinoamérica, adonde irá a parar casi el 23% de todas las inversiones previstas, cuyo principal destino será Brasil.
Recordemos que disponer de energía limpia a un coste eficiente es uno de los requerimientos de los centros de datos hoy en día, por lo que el anuncio supone una buena noticia para el sector en la región.
Según ha anunciado Iberdrola en el transcurso de un encuentro con analistas celebrado en Londres, la empresa se centrará en consolidar su fortaleza financiera, para lo cual tiene previsto, entre otras cosas, reducir su deuda actual en unos 6.000 millones €.
Geográficamente, la firma encara en Brasil unos años de crecimiento en transporte y distribución, así como en generación regulada de energía hidroeléctrica y eólica; en México, estará atenta a las nuevas oportunidades que puedan surgir derivadas de una mayor apertura del sector energético que fomente la colaboración público-privada.
Respecto a renovables, el grupo realizará inversiones en parques eólicos terrestres y marinos, fundamentalmente. Así, prevé la entrada en funcionamiento de los nuevos parques en tierra que construirá en Brasil -al menos 10, que se sumarán al que ya tiene operativo en Rio do Fogo.
En cuanto a generación hidráulica, la compañía cuenta, a través de Neoenergia, con proyectos hidroeléctricos en Brasil que suman 2.400 MW: la planta de Teles Pires, de 900 MW y que se espera comience a producir electricidad en 2014, y las centrales de Baixo Iguaçu y Belo Monte, 1.500 MW en total, que en principio entrarán en funcionamiento entre los años 2015 y 2016.
A partir de 2015, y aparte de seguir con los mencionados proyectos de generación hidráulica en Brasil y de redes eléctricas -así como otros nuevos-, Iberdrola continuará construyendo parques eólicos offshore y terrestres en México y Brasil.