AWS (Amazon Web Services) se ha ganado uno de los primeros puestos entre los proveedores de almacenamiento en la nube. Hoy en día la mayoría de las más importantes empresas de todo el mundo cuentan con sus servicios. De hecho, gran parte de la información que usamos a diario se encuentra almacenada en un servidor de Amazon.
El secreto de su éxito reside en el desarrollo constante de herramientas y aplicaciones integradas y escaladas. Las soluciones extraídas del 2016 AWS City of a Cloud Innovation Challenge confirman el interés de las ciudades por aplicar soluciones tecnológicas que faciliten la vida a sus ciudadanos. Soluciones como la desarrollada conjuntamente con la compañía de transporte urbano Transport for London (TfL) que se sirve de la nube para beneficiar a los pasajeros de la capital británica.
TfL anunció sus planes para una nueva serie de Open Data Feeds a través de su API unificada, que proporciona una valiosa fuente de información mediante la comprensión de datos de embotellamientos, señales de tráfico, datos de tranvía y datos de viaje para el metro y autobuses. Conociendo los patrones de tráfico o las estaciones de metro más concurridas, las ciudades pueden identificar dónde están los puntos calientes y trabajar para paliar los retrasos.
Esta solución proporciona un planificador de viajes en tiempo real, al que se añaden los horarios de llegada de los diferentes medios de transporte, sugiriendo al mismo tiempo rutas alternativas. Con todo ello TfL trata de evitar el “fenómeno de día con nieve” en el que los requerimientos de computación alcanzan picos críticos de actividad que disparan la demanda, eventualidad que saturaría los tradicionales centros datos y para los que los servicios cloud de Amazon Web Services están preparados.
Este tipo de datos proporcionan la base para desarrollar soluciones que lleven la revolución digital a las áreas metropolitanas, convirtiéndolas en ciudades inteligentes en áreas como el transporte, la salud o la seguridad. También permiten a las empresas hacer uso de los datos del cliente en su propio interés creando nuevos productos y servicios que mejoren ambién el rendimiento de las ciudades.
AWS está en desarrollo, como mostró en el AWS Summit de Madrid el pasado 3 de junio. Cada vez más compañías buscan profesionales cualificados para trabajar este disruptivo aspecto de la transformación digital, y eventos como este sirven para acercarse un poco más al cloud y sus ventajas.
Hoy en día AWS se encuentra operando en 33 zonas de disponibilidad y 12 regiones geográficas a lo largo de todo el globo, a las que se añadirán durante 2017 otras 11 zonas y 5 regiones más. Estas zonas de disponibilidad operan mediante bases de datos y aplicaciones de producción que ofrecen un rendimiento mayor que un único centro de datos, además de reducir los costes en hardware significativamente.
Cada región de AWS cuenta con varias zonas de disponibilidad y varios centros de datos. En Amazon observaron que los clientes interesados en la disponibilidad y el rendimiento de sus aplicaciones desean implementarlas en varias zonas de disponibilidad dentro de una misma región a efectos de tolerancia a fallos y baja latencia. De esta forma replican aplicaciones y datos en varios centros de datos de la misma región dentro de una zona de disponibilidad. A lo largo de 2017, la infraestructura global de AWS se extenderá a otras 11 nuevas zonas de disponibilidad en las regiones de India, Montreal (Canadá), Ningxia (China), Ohio (América del Norte) y Reino Unido.
En AWS son conscientes de la creciente preocupación por la seguridad a medida que digitalizamos el mundo que nos rodea, y eso significa que cada vez más datos se van a almacenar en la nube. Bill Murray, responsable de seguridad de AWS, fue uno de los ponentes principales durante Amazon Web Services Summit de Madrid, donde dejó patente la responsabilidad de Amazon hacia los datos de sus clientes: “Algo que a veces preocupa al cliente es cuando alguien es atacado, si podría afectar al resto de clientes, pero eso nunca podría pasar (el temido “side attack”), las máquinas virtuales están separadas por un hardware que va por encima”.
Ante el creciente volumen de información volcado en la nube, los clientes muestran su preocupación por la seguridad, pero en AWS parecen tenerlo todo bajo control: “En la nube está todo muy seguro. Nosotros siempre estamos mejorando los servidores, los parcheamos y actualizamos”. Para su tranquilidad, Murray aseguró que los clientes son los dueños de su información: “Nosotros no tenemos nada que ver con ella. Incluso si un administrador tiene que entrar en un servidor de un cliente, tenemos prácticas que impiden que haya cualquier tipo de acceso indebido”.
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