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El Banco Santander acaba de inaugurar su nuevo data center de Campinas, en São Paulo. Construido en un terreno de 800.000 m2, con una inversión en torno a los 500 millones de dólares, el nuevo complejo concentra todo el procesamiento y almacenamiento de los datos del banco, además de garantizar más velocidad en las operaciones, seguridad en el almacenamiento, estabilidad para los sistemas, infraestructura para atender más clientes y agilidad para la adopción de las tecnologías que están por venir.

El nuevo data center triplica el espacio físico de las instalaciones que albergan los equipamientos responsables del procesamiento y almacenamiento de datos del Santander. Las instalaciones poseen hoy una capacidad de almacenamiento superior a los 5 petabytes en almacenamiento virtualizado, y el mainframe puede realizar de media 210 millones de transacciones por día.

Además, la infraestructura instalada permite acompañar y anticipar el crecimiento de la demanda. La base tecnológica de Santander Brasil fue renovada con equipamiento y soluciones que garantizan respuestas más rápidas, evitan interrupciones y aumentan la seguridad de las operaciones.

El complejo también podrá funcionar en el futuro como un centro de control del Grupo Santander para las unidades de América Latina, puesto que posee los recursos tecnológicos y la capacidad de monitorizar todos los servidores de la entidad en la región.

El nuevo data center ha recibido la certificación Tier IV en diseño y construcción. De hecho, el complejo está formado por dos edificios idénticos conectados entre sí (en un modelo Twin Compliance), ambos certificados. Así, en caso de mantenimiento de una de las infraestructuras, la otra garantiza el pleno funcionamiento de los sistemas.

El data center del Santander cuenta, en cada una de las instalaciones, con dos sistemas independientes de alimentación y un tercer conjunto de generadores de reserva, capaz de garantizar el funcionamiento normal de las operaciones, en un modelo 2N+1. En caso de que el abastecimiento procedente de la red eléctrica se vea interrumpido, el complejo puede operar a plena capacidad hasta cuatro días sin necesidad de reabastecer los generadores con combustible.

La construcción sigue el modelo de búnker semi-enterrado, que consiste en envolver las instalaciones con una capa de tierra para reducir el impacto en caso de colisiones, y tiene paredes y losas reforzadas capaces de soportar el peso de los pisos superiores en caso de derrumbamiento.

El centro de datos de Campinas es el primero de Grupo Santander en Brasil, y se suma a los dos existentes en España, al de Reino Unido y al de México.

Eficiencia
 
Además de ser seguros, los sistemas de este CPD son altamente eficientes y reducen al mínimo los impactos medioambientales. Con el nuevo data center, las emisiones de carbono de Santander Brasil correspondientes a las actividades de procesamiento de datos se han visto reducidas en cerca de un 30%, lo que equivale a 3.600 toneladas menos de CO2 en la atmósfera cada año.

Los generadores de energía están libres de baterías de plomo y el sistema de refrigeración por condensación de aire elimina el uso de agua. La climatización está garantizada mediante chillers con compresores magnéticos, cuyos rotores giran sin tocar los cojinetes –lo que elimina la fricción y por tanto disminuye el consumo de energía, el ruido y la necesidad de usar lubricantes. El data center utiliza, además, tecnología de free cooling.

En su interior se ubican cerca de 9.000 servidores virtualizados, lo que garantiza un aprovechamiento óptimo de los equipamientos, además de un menor gasto energético.
 
La eficiencia energética, medida a través del PUE, mejoró en un 28% con respecto a la estructura antigua, y es un 15% superior a la media del mercado brasileño.
 
Desde el punto de vista arquitectónico, la estructura fue planeada para reducir el calor del sol y el ruido externo y para aprovechar el agua de lluvia. Además, el 80% del área del data center está libre de impermeabilización, lo que permitió replantar 25.000 plantas de vegetación nativa. Durante las obras, se tomaron las medidas necesarias para causar el menor impacto posible a más de 100 especies de la fauna local.

El data center se encuentra en proceso de certificación LEED Gold por el Green Building Council.
 
Según Christopher Brown, vicepresidente de operaciones de Uptime Institute, el complejo es “uno de los tres mejores proyectos del mundo”.

“Estamos muy orgullosos porque, además de ser altamente innovador y sostenible, el data center lleva a Santander Brasil a un nuevo nivel en recursos tecnológicos. La estructura garantiza plena capacidad para soportar la expansión comercial que iniciamos y  nos permite acelerar todavía más los planes de crecimiento”, afirma Jesús Zabalza, presidente de Santander Brasil.