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Como una forma de intensificar su apuesta por la infraestructura como servicio, Google ha reducido drásticamente las tarifas que cobra a los desarrolladores por el alquiler de servidores virtuales, almacenamiento y servicios de analítica de datos en su infraestructura global de centros de datos.

La compañía ha añadido también nuevas características a su plataforma cloud, con las que pretende eliminar el tradicional equilibrio entre la velocidad de entrega al mercado de las aplicaciones y la escalabilidad que los desarrolladores tienen que tener en cuenta.

Su plataforma cloud soporta ahora las distribuciones del sistema operativo Linux de las compañías Suse y Red Hat, así como Windows Server 2008 R2.

Las máquinas virtuales bajo demanda disponibles a través del servicio Google Compute Engine son ahora un 32% más baratas. Las reducciones de precio tienen aplicación en todas las regiones y en todos los tipos y tamaños de máquinas virtuales.
 
El almacenamiento Compute Engine costará un 68% menos y los servicios BigQuery (un servicio de analítica big data proporcionado en modo as a service) será un 85% más barato que antes.
 
El anuncio se ha producido en la misma semana que Cisco ha hecho públicos sus propios planes para crear una cloud global (que comprende IaaS, PaaS y SaaS). Se espera también que los grandes rivales cloud de Google, esto es, Amazon y Microsoft, realicen anuncios importantes en torno a sus servicios de nube.  

Si bien los servicios cloud de infraestructura públicos ofrecen buen resultado para start-ups y para algunas aplicaciones de software empresarial, generalmente no han sido considerados como una estrategia viable a largo plazo. Además de las preocupaciones relativas a la seguridad y el rendimiento, han sido muy caros. Ése es precisamente el reto que Google está tratando de resolver con su recorte drástico de precios.
 
“Hay todavía mucho margen para rebajar precios. Estamos reposicionando la curva de precios de la nube donde debería estar”, según apuntó Urse Hoelzle, vicepresidente sénior de infraestructura tecnológica de Google.

Los precios de la cloud pública han estado bajando entre un 6% y un 8% por año desde 2006 hasta ahora, indicó, mientras que los precios de hardware han caído de un 20% a un 30%. Mientras que el hardware ha seguido la Ley de Moore, las máquinas virtuales cloud no lo han hecho.

Efectivamente, las máquinas virtuales incluyen gastos operativos y de capital, pero “la diferencia no debería ser tan grande. Debería seguir la Ley de Moore”, concluyó Hoelzle.