Google podría estar considerando diseñar sus propios procesadores para servidores, utilizando para ello tecnología de ARM, según indican desde Bloomberg.
Esta iniciativa supondría una importante amenaza para compañías como Intel, puesto que Google es uno de los grandes compradores de procesadores y se encuentra entre los principales clientes de Intel.
El uso de diseños propios podría permitir a Google una mejor gestión de las interacciones entre hardware y software, y estaría alineado a su estrategia de "diseñar la mejor infraestructura" a todos los niveles, tanto en hardware como en software. No obstante, la información no ha sido todavía confirmada.
Por otra parte, el gigante tecnológico sigue aumentando su infraestructura de data centers en todo el mundo. La pasada semana inauguraba sus primeros centros de datos en Asia, concretamente en Taiwán y Singapur, con el objetivo de aumentar su crecimiento en la región.
A medida que aumenta el número de personas en Asia con conexión a Internet, la estrategia de Google pasa por tener CPDs en la región que permitan un acceso más rápido y fiable a las herramientas y servicios.
Para Joe Kava, vicepresidente de data centers de Google, el crecimiento de Internet en Asia ha sido "increíble". "Solo entre julio y septiembre de este año, más de 60 millones de personas se han iniciado en el Internet móvil. Y probablemente este crecimiento no se reduzca durante algún tiempo, puesto que la mayoría de la gente que todavía tiene que conectarse a Internet viven en Asia", explicó.
La compañía prevé invertir 600 millones de dólares a largo plazo en su data center de Taiwán, que es la mayor de las dos instalaciones de la región.