Dependiendo de sus responsabilidades, es posible que en el transcurso de sus movimientos a través del entorno cloud se encuentre usted llegando a la capa física de infraestructura eléctrica y de refrigeración, en la que, sin el diseño, despliegue y gestión adecuados, hablar de servicios de entrega en la nube es algo, cuanto menos, etéreo.
La virtualización es la encargada de apuntalar el cloud computing. La virtualización tiene que ver con la elasticidad y con tener capacidad cuando se requiera. Es el habilitador necesario para mover las cargas de un lado a otro, el cual necesita a su vez como contraprestación modularidad en la infraestructura que la soporta en la capa física. El software es muy necesario aquí para gestionar, regular y ajustar la capacidad energética.
Si hablamos con APC by Schneider Electric acerca del cloud, nos contará muchas cosas relacionadas con el software. Henrik Leerberg, director de producto de software de data center de APC, acepta el hecho de que APC no es reconocida universalmente por su software. “Todavía somos percibidos en el mercado como un proveedor de hardware… de UPS trifásicos. Pero tenemos laboratorios de software en Estados Unidos, India, Tokio y Dinamarca”, aclara Leerberg.
Para APC, se trata de permitir al UPS o SAI saber donde reside la carga. “Esa es la dirección a la que nos dirigimos, pero las compañías no están preparadas para automatizar todavía. Ellos [los operadores de centros de datos y la gente de TI] están siempre gestionando el riesgo –son cautelosos respecto a permitir que una nueva generación de tecnología tome el control del entorno”, afirma Leerberg.
“Los profesionales mueven las cargas virtualizadas sobre la infraestructura física para que esté disponible donde se necesita. Cuando se mueven las máquinas virtuales de un sitio a otro, no esperan tener ningún problema. Parte de este tema es que ya no tienen que mover servidores físicos. Cuando lo hacían había más visibilidad del tema eléctrico, como enchufarlos a una PDU integrada en el rack”, afirmó. Si el gestor de TI está moviendo cargas virtuales a un área que ya supera la capacidad o que puede impactar sobre otro rack, debería usar el software de gestión de la energía que está integrado con la plataforma de virtualización.
El humano virtual
Un gestor de máquinas virtual real –es decir, el ser humano- comprende un escenario como puede ser el de una caída; por ejemplo, cuando lo que se necesita es mover todas esas máquinas virtuales a otra parte del centro de datos y otro UPS. Pero a menudo no saben donde están los servidores virtuales y tiene importancia este hecho si estas poniendo una máquina virtual sobre un servidor. Leerberg da el ejemplo del equipo de TI de una casa europea de finanzas, el cual estaba formado por cinco hombres que gestionaban 3.000 máquinas virtuales. “Vemos muchos departamentos de TI desenvolviéndose en la abstracción. Los servidores de TI son ahora una parte fundamental del data center por lo que es crucial tener información de la capa física”.
La promesa de las soluciones DCIM consisten en que son capaces de decir exactamente donde residen esas máquinas virtuales en los servidores físicos y seleccionar dinámicamente la provisión de energía para cada carga. “Piense en el data center como en un PC: los usuarios quieren software que lo controle. El sistema operativo que corre sobre él es la virtualización, y el software sabrá qué hay que acelerar para que el PC funcione de forma más eficiente”, asegura.
Semi cloud
Los clientes están demandando data centers del tamaño correcto, lo que en términos de solución hardware significa un alto grado de utilización, y usar software para utilizar esa capacidad y minimizar los riesgos. La situación hoy es que hay data centers semi-dinámicos que permiten la nube.
Si todavía queremos ir más lejos, entonces tendremos que considerar mayores inversiones en capex y una cultura de cambio, en la que la gente de facilities le arrebata los activos físicos de TI al departamento de TI. Esto solo ocurrirá cuando las facilities prueben que pueden proporcionar energía de forma dinámica y de forma adecuada a cada carga, así como electricidad y refrigeración con una eficiencia energética máxima.
La virtualización es la encargada de apuntalar el cloud computing. La virtualización tiene que ver con la elasticidad y con tener capacidad cuando se requiera. Es el habilitador necesario para mover las cargas de un lado a otro, el cual necesita a su vez como contraprestación modularidad en la infraestructura que la soporta en la capa física. El software es muy necesario aquí para gestionar, regular y ajustar la capacidad energética.
Si hablamos con APC by Schneider Electric acerca del cloud, nos contará muchas cosas relacionadas con el software. Henrik Leerberg, director de producto de software de data center de APC, acepta el hecho de que APC no es reconocida universalmente por su software. “Todavía somos percibidos en el mercado como un proveedor de hardware… de UPS trifásicos. Pero tenemos laboratorios de software en Estados Unidos, India, Tokio y Dinamarca”, aclara Leerberg.
Para APC, se trata de permitir al UPS o SAI saber donde reside la carga. “Esa es la dirección a la que nos dirigimos, pero las compañías no están preparadas para automatizar todavía. Ellos [los operadores de centros de datos y la gente de TI] están siempre gestionando el riesgo –son cautelosos respecto a permitir que una nueva generación de tecnología tome el control del entorno”, afirma Leerberg.
“Los profesionales mueven las cargas virtualizadas sobre la infraestructura física para que esté disponible donde se necesita. Cuando se mueven las máquinas virtuales de un sitio a otro, no esperan tener ningún problema. Parte de este tema es que ya no tienen que mover servidores físicos. Cuando lo hacían había más visibilidad del tema eléctrico, como enchufarlos a una PDU integrada en el rack”, afirmó. Si el gestor de TI está moviendo cargas virtuales a un área que ya supera la capacidad o que puede impactar sobre otro rack, debería usar el software de gestión de la energía que está integrado con la plataforma de virtualización.
El humano virtual
Un gestor de máquinas virtual real –es decir, el ser humano- comprende un escenario como puede ser el de una caída; por ejemplo, cuando lo que se necesita es mover todas esas máquinas virtuales a otra parte del centro de datos y otro UPS. Pero a menudo no saben donde están los servidores virtuales y tiene importancia este hecho si estas poniendo una máquina virtual sobre un servidor. Leerberg da el ejemplo del equipo de TI de una casa europea de finanzas, el cual estaba formado por cinco hombres que gestionaban 3.000 máquinas virtuales. “Vemos muchos departamentos de TI desenvolviéndose en la abstracción. Los servidores de TI son ahora una parte fundamental del data center por lo que es crucial tener información de la capa física”.
La promesa de las soluciones DCIM consisten en que son capaces de decir exactamente donde residen esas máquinas virtuales en los servidores físicos y seleccionar dinámicamente la provisión de energía para cada carga. “Piense en el data center como en un PC: los usuarios quieren software que lo controle. El sistema operativo que corre sobre él es la virtualización, y el software sabrá qué hay que acelerar para que el PC funcione de forma más eficiente”, asegura.
Semi cloud
Los clientes están demandando data centers del tamaño correcto, lo que en términos de solución hardware significa un alto grado de utilización, y usar software para utilizar esa capacidad y minimizar los riesgos. La situación hoy es que hay data centers semi-dinámicos que permiten la nube.
Si todavía queremos ir más lejos, entonces tendremos que considerar mayores inversiones en capex y una cultura de cambio, en la que la gente de facilities le arrebata los activos físicos de TI al departamento de TI. Esto solo ocurrirá cuando las facilities prueben que pueden proporcionar energía de forma dinámica y de forma adecuada a cada carga, así como electricidad y refrigeración con una eficiencia energética máxima.