Fujitsu ha completado su porfolio de sistemas integrados de infraestructura con Vshape, una arquitectura de referencia que integra almacenamiento, servidores, switches y software de virtualización, y que tan solo requiere tres días de implementación.
Con esta iniciativa, la compañía pretende dar respuesta a la importante demanda de estos productos en el mercado. Según datos de Gartner, mientras que la venta tradicional de servidores crecerá un 4,7% hasta 2015, las soluciones integradas se incrementarán en un 35%.
“En este panorama, las pymes no se encuentran lo suficientemente atendidas por este tipo de soluciones”, explica Sergio Reiter, product manager de Primergy de Fujitsu. “Por el contrario, en Fujitsu damos opción a más tallas y atendemos a la pyme sin necesidad de que tenga un gran centro de datos”, añade.
“Cuando el cliente elige la opción de “hágalo usted mismo”, eso no implica necesariamente que haya un retorno de la inversión, porque tiene que encargarse del diseño, el soporte de varios fabricantes, las pruebas, la integración, la gestión, etc.”, en opinión de Reiter.
Por el contrario, Vshape entrega “en un formato todo incluido” tanto la prueba, como la integración y el diseño, a falta del desarrollo de la solución en el data center. A partir de una arquitectura de base, el cliente puede elegir dos configuraciones de Vshape según sus requerimientos.
La primera configuración va dirigida a un escenario para SAN basado en Eternus DX, formado por un DX80 S2, dos Primergy RX300 S7, dos switches Brocade 6505 y capa de virtualización VMware vSphere/MS Hyper-V.
La segunda configuración es para entornos NAS, con la versión NetApp FAS Version, formada por NetApp FAS2240, dos Primergy RX300 S7, dos switches Brocade ICX 6430 IP y capa de virtualización VMware vSphere/MS Hyper-V.
La configuración lleva también a diferentes soluciones, desde 25, 50 a 100 máquinas virtuales en un solo rack, en función de las necesidades del usuario.
“Las medianas y grandes empresas, e incluso también las pequeñas, están atravesando cinco escenarios distintos: consolidación de infraestructuras; estandarización y virtualización; creación de un pool de procesos que, una vez virtualizados, son asignados en función de las necesidades de proceso y almacenamiento; aproximación al mundo cloud, con servidores dinámicos; y, finalmente, CPDs flexibles y autodimensionables. Vshape cubre cualquiera de esos escenarios en los que se encuentre el cliente”, apunta Reiter.
Fujitsu presenta dos configuraciones de Vshape para el CPD autogestionable
Se trata de la respuesta de la compañía a la creciente demanda de sistemas integrados de infraestructura