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Precisamente fue hace cerca de un año cuando Facebook puso en funcionamiento el primer centro de datos diseñado y construido por la propia compañía. En ese momento había alcanzado ya el tamaño que obligaba a un cambio en su estrategia de infraestructuras, que hasta ese momento incluía servicios de colocation y centros de datos al por mayor.

Ahora, en el momento de su salida a bolsa, la compañía posee ya dos centros de datos en propiedad, diseñados a medida, en Prineville, Oregon, y Foster City, Carolina del Norte, este último estrenado el pasado mes de marzo. Y está construyendo un tercer e innovador centro de datos en Lulea, Suecia.

La energías verdes de este último centro han conseguido además que Facebook mejore sus relaciones con Greenpeace, que ha hecho a la red social objeto de sus campañas de concienciación medioambiental. De hecho, en el último informe de Greenpeace se hablaba de forma favorable de Facebook.

Además, la compañía ha lanzado el proyecto Open Compute, que no sólo ha presentado un nivel de detalle sin precedentes acerca del diseño de sus servidores e infraestructura de centros de datos, sino que ha introducido la idea del diseño open source para el centro de datos y su hardware.

En poco tiempo, el Open Compute Project se ha convertido en una plataforma para compañías e ingenieros que deseen desarrollar soluciones innovadoras en el centro de datos de forma abierta colaboradora. Con el lanzamiento, la compañía ha empezado a conocerse no sólo como la red social por excelencia, sino como una empresa puntera en el diseño de centros de datos.

La salida a bolsa de Facebook, sin embargo, no ha sido tan sonada como se esperaba, aunque durante las semanas previas el efecto de su anuncio tuvo “efectos secundarios” como la guerra de patentes iniciada por Yahoo.

En su oferta inicial, el valor total de Facebook era de 104.000 millones de dólares, con un precio de 38 dólares por acción. Si bien en las primeras horas de su salida este precio por acción se incrementó en un 11%, llegando a 42,5 dólares, el precio se fue moderando a lo largo de su primer día en bolsa y finalmente acabó en 38,23 dólares por acción, apenas un 0,59 por encima de su valor inicial.