EXA Infrastructure ha ampliado su red de larga distancia en España con una nueva ruta terrestre entre Barcelona y Bilbao, que busca reforzar el papel de la capital catalana como punto de conexión entre los cables submarinos del Mediterráneo y los sistemas transatlánticos.

El nuevo corredor permitirá conectar de forma más directa los flujos de tráfico procedentes de Oriente Medio, África y Asia con el eje atlántico y, desde ahí, con Norteamérica. Según EXA, las nuevas rutas terrestres reducen hasta un 52% la latencia en determinados trayectos dentro de España.

La infraestructura también atraviesa Zaragoza, uno de los mercados españoles que está concentrando buena parte de la nueva capacidad de centros de datos hyperscale y de inteligencia artificial.

Barcelona amplía sus conexiones con el Atlántico

EXA ya conecta los principales ocho centros de datos de Cataluña y cuenta con una red propia de fibra que convierte Barcelona en uno de los principales puntos de agregación para los cables submarinos que llegan al Mediterráneo.

La nueva conexión hacia Bilbao amplía este ecosistema hacia el Atlántico. El objetivo es crear una ruta terrestre continua entre los cables que aterrizan en Barcelona y las infraestructuras submarinas transatlánticas, ofreciendo a operadores cloud, hyperscalers y proveedores de contenido nuevas alternativas para transportar tráfico entre Europa y Norteamérica.

Esta diversificación también puede mejorar la resiliencia de las redes, al proporcionar rutas alternativas y reducir la dependencia de determinados corredores terrestres dentro de España.

Zaragoza, en el nuevo eje de conectividad

La ruta incorpora además a Zaragoza dentro de este corredor estratégico. Aragón se ha convertido en uno de los principales focos de crecimiento de centros de datos en España, con proyectos de AWS, Microsoft y QTS que están impulsando la demanda de energía, fibra y conectividad internacional.

EXA señala que la nueva infraestructura sitúa los recursos de centros de datos de la región en una posición estratégica entre los flujos procedentes de Lisboa y Madrid, el resto de Europa y, ahora, las rutas transatlánticas con destino a los mercados mediterráneos.

La ampliación responde a una necesidad creciente de conectividad asociada al despliegue de cloud, inteligencia artificial y centros de datos hyperscale, que requieren redes de alta capacidad, baja latencia y múltiples rutas de respaldo.

Con esta nueva conexión, EXA busca transformar Barcelona de un punto de aterrizaje y agregación de cables submarinos en un nodo de intercambio con acceso directo al ecosistema transatlántico, reforzando al mismo tiempo la posición de Zaragoza y del corredor del noreste español dentro del mapa europeo de infraestructura digital.