El Departamento de Defensa de Estados Unidos está trabajando en un sistema electrónico avanzado que les permita ver las vulnerabilidades tanto en sus redes militares, como en los sistemas de armas y las instalaciones para evitar la intrusión de hackers a datos confidenciales. 
 
Según recoge Reuters, los funcionarios deben alcanzar un acuerdo en los próximos meses, con el objetivo de convertir el sistema en un “cuadro de mando” automatizado en los próximos años. Esta iniciativa, llevada a cabo por el CIO del Pentágono, surgió tras un informe crítico sobre las amenazas cibernéticas a principios de este año, y la escala de ataques cibernéticos por parte de China y Rusia. 
 
Durante la primera fase, los datos serán introducidos de forma manual en el sistema, sin embargo, la intención es que al final esté totalmente automatizado para ayudar a detectar las filtraciones y responder frente a los ataques cibernéticos en tiempo real. 
 
Según Kevin McLaughlin, teniente general de las fuerzas aéreas de Estados Unidos, está previsto que se establezcan 133 equipos de ciber-respuesta, con un total de 6.200 personas. El teniente afirmó que cerca de la mitad ya están disponibles y esperan que el sistema esté totalmente operativo en 2016.  
 
Inicialmente, el sistema se pensó para revisar las armas y las redes, sin embargo ahora el Pentágono está planeando aplicarlo con un enfoque más amplio y sofisticado.