Este año se cumplirán diez años desde que en Argentina tuviera lugar el famoso “corralito”, consistente en la restricción por parte del gobierno de la libre disposición del dinero en efectivo que los clientes tenían depositados en los bancos argentinos en forma de plazos fijos, cuentas corrientes y otros productos financieros. La limitación fue impuesta en el mes de diciembre de 2001, con el objetivo de evitar la salida masiva de dinero del sistema bancario y, como
consecuencia, impedir su colapso.
Aunque el corralito finalizó oficialmente en 2002, el sector bancario argentino fue uno de los más duramente golpeados tras la crisis político-económica desatada. Lógicamente, la confianza en el sistema financiero quedó severamente dañada. A partir de este hecho la banca argentina cambió, debiendo recrear y reconstruir la relación con ahorristas y clientes.
La situación de contingencia en los modelos de negocio de los bancos ha tenido su efecto sobre las inversiones en las facilities de sus data centers.
Desde hace unos años, no obstante, el sistema bancario va recuperando rentabilidad en su negocio y realizando cada vez más inversiones en esta área. Asimismo, en la actualidad se están implantando las últimas tecnologías del área TI, como consolidación y virtualización de servidores.
Estrategia reactiva
Aunque los avances en los Sistemas de la Información de las entidades financieras con presencia en Argentina han sido y son importantes, el problema surge cuando se atiende a sus facilities.
Carlos Morard, presidente en Argentina de Aceco TI, una de las principales empresas de diseño y construcción de data centers de Latinoamérica, sostiene que uno de los residuos de la crisis es que el nivel de bancarización en la sociedad es aún muy bajo y los depósitos de los ahorristas son a corto plazo. Recientemente,el Instituto de Estudios Económicos (IEE) de la Fundación Libertad, en base a datos de la Comisión Económica para América latina y el Caribe (CEPAL), señaló que el país es hoy uno de los menos bancarizados entre las principales economías de América latina. Uno de los indicadores del nivel de bancarización de un país es el volumen de créditos al sector privado como porcentaje del PBI. En Argentina, este ratio alcanza apenas el 13,5%, frente al 69,2% de Chile o el 26% de Colombia (Fuente: El Cronista Comercial).
Como consecuencia, esta situación “limita la mirada a largo plazo de las inversiones en tecnología, lo que impacta severamente en los proyectos de data center cuyo ciclo de vida es mayor”. Al parecer del directivo, “la visión cortoplacista en cualquier intervención sobre la infraestructura del data center resulta en una solución que tiende más a calmar un síntoma, que lograr un estado de salud sostenible”. Es decir, las instalaciones de data center han ido resolviendo de forma reactiva sus necesidades, sin una estrategia a largo plazo.
La seguridad alcanza las facilities
En 2006, el Banco Central de la República Argentina publicó la comunicación 4609, una normativa obligatoria para el sistema financiero en línea con otras directivas internacionales, como Sarbanes-Oxley o Basilea.
La resolución 4609 apunta a orientar a la banca hacia garantizar la continuidad operativa de los Sistemas de la Información y las Comunicaciones, así como a garantizar a los clientes la protección y confidencialidad de los datos de sus transacciones y registros históricos de las mismas.
“Desde este punto de vista, la prioridad de los bancos es contar primero con soluciones de respaldo, para mostrar que tienen capacidad para afrontar una emergencia”, asegura Morard. “Sin embargo, aún falta mucho para que puedan mostrar planes de vuelta a la normalidad efectivos, dado que los niveles de protección físico-ambientales aún estánbasados en el tipo constructivo antiguo y sin seguir estándares o normas específicas.” Carlos Morard establece un paralelismo con Brasil, donde su compañía está ganando también muchos contratos, y destaca “si comparamos a ambos países en este aspecto, podemos ver la brecha con solo visitar los diez centros de datos de los primeros bancos brasileños y los diez primeros bancos en Argentina. Con estas visitas podemos comprobar más allá de las palabras cuanto queda por hacer.”
En este sentido, Aceco TI está participando en varios proyectos que tienen como objetivo resolver deficiencias urgentes en áreas como la refrigeración, la auditoría de las instalaciones de potencia y la seguridad físico-ambiental.
Volviendo a la circular 4609, ésta hace responsable al directorio de los bancos del impacto resultante de una paralización de los sistemas y/o pérdida de integridad y/o confidencialidad de los datos, por lo que la compañía espera una mayor toma de conciencia sobre el riesgo residual que aún tiene el negocio al no contar con data centers normalizados.
Consolidando infraestructura
A pesar de esta situación que dificulta el
despegue definitivo de las instalaciones,también se detectan “brotes verdes” en el despliegue tecnológico. Según Gonzalo Reinoso, director de negocio de infraestructura y data center de Anixter Argentina, “hay una gran inversión en tecnología y seguridad informática (…) debido a los hechos de inseguridad así como al crecimiento de la bancarización del sistema en los últimos tres años, aunque aún le queda mucho espacio para crecer”.
Reinoso apunta a que las entidades financieras del país están actualizando o construyendo sus centros de datos, que en años anteriores tenían centralizados o en collocation. “Ejemplo de ello son los nuevos data centers construidos durante 2010 en los bancos HSBC, Standard bank, Itau y Banco Supervielle, entre los más destacados.”
Alejandro Betti, de la ingeniería ANB&Asociados, cree que aproximadamente en un 65% de los casos, los bancos y entidades financieras tienen su propio data center mientras que sus centros de recuperación están tercerizados en grandes data centers.
En cuanto a las principales tendencias, todos los interpelados coinciden en señalar el fuerte trabajo de consolidación y virtualización de servidores realizado, según Betti, en los dos últimos años. Como consecuencia, hay una necesidad de mejorar la infraestructura de redes.
“Tal es así [la consolidación y virtualización de centros] que durante el año pasado hemos cerrado la mayoría de los proyectos en bancos con Fibras OM4 preconectadas, así como cableados dentro y fuera del DC con 10 GbE, En cuanto al tipo de racks, se vuelve una necesidad el hecho de estandarizar las implementaciones con racks robustos y con profundidades ya por arriba de los 1100 mm y 45U”, afirma Reinoso.
Otra preocupación es, según Betti, la refrigeración para las nuevas tecnologías de los equipos de TI principalmente en los data centers de más de cinco años, donde puede haber una carencia en el apartado del aire acondicionado.
En este sentido, Reinoso apunta que, si bien el costo de la energía en Argentina es bajo en relación a otras ciudades, se comienza a considerar el ROI de inversión en los sistemas de energía y enfriamiento, dos temas críticos en lo que a consumo refiere.
¿Qué queda por hacer?
Hay un largo camino por delante en el sector bancario argentino. Según Gonzalo Reinoso, hay muchos bancos que están en proceso de definir sus presupuestos de inversión y “creemos que hay mucho por educar al sector en los temas mencionados, sobre todo teniendo en cuenta que la bancarización del sistema financiero local está en alza y que en tres o cuatro años más estaremos en un alto porcentaje del sistema bancarizado: esto representa un gran desafío para el sector en cuanto a innovación tecnológica”.
Una parte importante del trabajo de concienciación tiene que realizarse en las instalaciones. Según Carlos Morard, la banca en Argentina debe orientar sus proyectos a una revisión general de las facilities para convertirlas en sistemas integrados que puedan ser gobernables y eficientes. Para esto, los proyectos deben tener presupuesto y horizonte de largo plazo. “Lo demás es ingeniería y sobre esto no hay secretos sino trabajo que puede hacerse”.