El Gobierno español ultima un nuevo Real Decreto que establecerá un marco regulatorio específico en materia de eficiencia energética y sostenibilidad para los centros de datos, con implicaciones directas sobre su diseño, operación y, de forma especialmente relevante, sobre el acceso a la red eléctrica. La norma condicionará la obtención y mantenimiento de permisos al cumplimiento de nuevas obligaciones en materia de reporte, reutilización de calor y buenas prácticas ambientales.

Desarrollo normativo para los data centers

El texto, elaborado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), desarrollará la Directiva (UE) 2023/1791 y el Reglamento Delegado (UE) 2024/1364, estableciendo un régimen específico para la implantación y explotación de centros de datos en España. El borrador incorpora requisitos adicionales a los previstos a nivel europeo, especialmente en ámbitos como la transparencia, la eficiencia energética, la circularidad y la evaluación del impacto socioeconómico de estas infraestructuras.

La norma define centro de datos como cualquier instalación destinada a alojar, conectar y gestionar sistemas y servidores para el almacenamiento, tratamiento o distribución de datos, excluyendo únicamente aquellos de uso exclusivo para defensa y protección civil.

Umbrales de potencia y obligaciones de información

A partir de una potencia instalada de 500 kW, los operadores estarán obligados a presentar antes del 15 de mayo de cada año un informe detallado con indicadores ambientales y socioeconómicos. Entre otros aspectos, deberán reportar el consumo de energía y agua, el porcentaje de energía renovable utilizada, el volumen de calor residual reutilizado, el empleo directo e indirecto generado y un análisis del impacto territorial.

Esta información será de carácter público y se publicará en el sitio web del MITECO, reforzando los requisitos de transparencia para el sector.

Planes de reutilización del calor residual

En el caso de centros de datos con una entrada de energía nominal superior a 1 MW, los promotores y propietarios deberán presentar un plan de reutilización del calor residual, que incluirá un análisis de viabilidad técnica, económica, financiera y socioambiental. La obligación de implantar sistemas de aprovechamiento del calor solo se activará cuando dicho análisis resulte favorable y cuente con el aval de la autoridad autonómica competente.

El plan deberá revisarse periódicamente, con una reevaluación prevista cada cinco años, para adaptarse a posibles cambios tecnológicos o de contexto.

Mejores prácticas y grandes instalaciones

Los centros de datos con una potencia igual o superior a 1 MW deberán informar sobre su grado de alineación con el Código de Conducta Europeo de Eficiencia Energética para Centros de Datos u otros estándares equivalentes.

Para los proyectos de gran escala, definidos como aquellos con una potencia superior a 100 MW, el Real Decreto introduce exigencias adicionales. Estos desarrollos deberán acreditar que se sitúan dentro del 15 % de las mejores instalaciones en indicadores clave como PUE, WUE, factor de reutilización de energía y coeficiente de uso de energía renovable. El detalle metodológico de estos criterios se establecerá en un desarrollo reglamentario posterior.

Acceso a la red eléctrica, el punto más sensible

Uno de los aspectos más relevantes del borrador es la vinculación directa entre el cumplimiento de estas obligaciones de eficiencia y sostenibilidad y la concesión de nuevos permisos de acceso y conexión a la red eléctrica. Incluso los centros de datos que ya dispongan de permisos deberán acreditar el cumplimiento del marco regulatorio para poder formalizar el contrato técnico de acceso.

Este enfoque introduce un nuevo factor de riesgo regulatorio para el sector, con potencial impacto en la financiación, los plazos de desarrollo y la bancabilidad de futuros proyectos de centros de datos en España, en un momento de fuerte crecimiento de la demanda de capacidad digital.