El jueves 19 de diciembre, a las 10.12 am hora peninsular, despegará el lanzador Soyuz VS06 desde el Puerto Espacial Europeo en la Guayana Francesa para poner en órbita la sonda espacial Gaia, una ambiciosa misión de la Agencia Espacial Europea (ESA) que se prolongará durante cinco años.
Tras situarse a millón y medio de kilómetros de la Tierra, la sonda “barrerá” el cielo para censar en torno a mil millones de estrellas de la Vía Láctea, con el objetivo de conocer cómo se mueven las estrellas. Es decir, funcionará a modo de censo de la galaxia.
Para conseguir una mayor precisión de los resultados y poder crear un mapa tridimensional de la Vía Láctea, cada objeto será observado una media de 80 veces. Esto significa que la misión generará enormes cantidades de datos y que se requerirán grandes capacidades de procesamiento.
Para su análisis, se ha organizado un consorcio de más de 400 especialistas de Europa, en el que participan seis grandes centros de cálculo, también de España. En concreto, científicos del Institut de Ciències del Cosmos (ICC) de la Universitat de Barcelona y del Institut d'Estudis Espacials de Catalunya (IEEC).
El equipo de la UB-ICC/IEEC ha colaborado en el diseño científico y tecnológico, en prototipos de la base de datos, en la producción de datos simulados, en el desarrollo del algoritmo de calibración de los datos y en el sistema que procesará diariamente los datos del satélite y los almacenará en una base de datos para extraer los primeros datos de uso científico.
Paralelamente, este equipo está elaborando herramientas de explotación científica a partir de los datos obtenidos desde la Tierra para completar los de Gaia, y lidera la construcción de los catálogos de la misión.
Además, desde el centro de datos de Barcelona (en el que se incluyen el CESCA y el Barcelona Supercomputing Center) se ejecutarán parte de las operaciones de la misión. Se estima que cerca de nueve empresas españolas han participado en la misión.
España ayudará en la creación de un mapa 3D de la Vía Láctea
La sonda Gaia recogerá millones de datos que serán procesados, en parte, en un data center en España