Equinix ha clausurado 2025 con el mejor ejercicio de su historia alcanzando ingresos totales de 9.217 millones de dólares, un 5% más que el año anterior (6% en términos normalizados y a tipo de cambio constante).

Esta cifra se ha visto impulsada especialmente por la creciente demanda de infraestructura distribuida para inteligencia artificial, nube y redes. El impulso de la IA y los servicios interconectados se ha trasladado directamente a la rentabilidad: el resultado operativo subió un 39%, hasta 1.848 millones, y el beneficio neto atribuible a los accionistas creció un 66%, hasta 1.350 millones de dólares.

El año también dejó cifras récord en contratación: las reservas brutas anualizadas alcanzaron los 1.600 millones de dólares en el conjunto del ejercicio, con un cuarto trimestre especialmente fuerte, en el que se lograron 474 millones, un 42% más interanual. El ingreso mensual recurrente (MRR) creció un 10% en el cuarto trimestre, reflejando la tracción de los nuevos acuerdos y expansiones de capacidad para cargas de IA y cloud distribuido.

Interconexión masiva y foco en márgenes

Equinix consolidó en 2025 un hito simbólico: superar las 500.000 interconexiones a nivel global, la cifra más alta del sector, reforzando su posición como punto de encuentro de los principales ecosistemas digitales del mundo. Sobre esa base, el EBITDA ajustado alcanzó los 4.530 millones de dólares, con un margen del 49%, mientras que el AFFO por acción (fondos ajustados de operaciones) aumentó un 9%, hasta 38,33 dólares, gracias a un desempeño operativo sólido y a una gestión financiera que redujo el gasto neto por intereses.

Adaire Fox-Martin, CEO y presidenta de Equinix, calificó el desempeño del equipo como “excepcional” y subrayó que la demanda de infraestructura distribuida de IA, nube y redes “nunca ha sido mayor”. La directiva anticipó además un “fuerte crecimiento de ingresos de cara a 2026”, apoyado en la expansión de capacidad y en la consolidación del modelo de interconexión como servicio.

Más retorno al accionista en plena ola de IA

El buen momento financiero se ha traducido en una mejora de la retribución al accionista: Equinix ha anunciado un aumento del 10% en su dividendo trimestral en efectivo, hasta 5,16 dólares por acción, encadenando once años consecutivos de incrementos. La compañía se apoya en la visibilidad de ingresos recurrentes y en la fuerte demanda asociada a nuevos despliegues de IA, que requieren más potencia de cómputo, mayores densidades y una interconexión de baja latencia entre nubes, operadores y grandes empresas.

Con estos resultados, Equinix refuerza su papel como pieza central de la economía de datos, posicionándose como infraestructura crítica para la próxima ola de proyectos de inteligencia artificial generativa, edge y multicloud a escala global.