La energética italiana ENEL finalizó el pasado 31 de mayo su proyecto de transformación de infraestructuras en la región latinoamericana en el que ha invertido cuatro millones de dólares con la nube como objetivo principal.

Para ENEL, Latinoamérica representa un mercado de 15 millones de clientes, que pese a verse afectado por la devaluación, sigue teniendo una tasa de crecimiento positiva.

Según Tomás Blázquez, Head of ICT Latin America y Global ICT de ENEL en la región latinoamericana, “las oportunidades de crecimiento que hay en la región no las podemos encontrar en Europa actualmente” y destacó que “en general los tiempos de decisión son muy ágiles en la región, es muy fácil encontrar el camino para tomar decisiones, y teniendo en cuenta a lo que nos dedicamos, eso es importante para nosotros”.

Como compañía energética, a ENEL le interesa la transformación digital de sus infraestructuras, siendo según Blázquez “un facilitador y promovedor de este cambio tecnológico en la región latinoamericana”. Dentro de este objetivo principal de la empresa, desde el punto de vista de las tecnologías de la información, ENEL tiene un plan estratégico para soportar ese cambio, y todos los pasos parten de la transformación de las operaciones.

“Este proyecto de transformación involucra a unas 1300 aplicaciones en todo el mundo, en términos físicos esto significa más de 9000 servidores, de los cuales 350 aplicaciones y 1300 servidores corresponden al ámbito latinoamericano”.

Nube de ida y vuelta

La flexibilidad que otorga la nube para adecuar la capacidad de computación en días u horas críticas, junto con la reducción del time to market para nuevos proyectos, fueron algunas de las razones que más pesaron a la hora de tomar la decisión de pasar a un modelo cloud. Según nos explicó Tomás Blázquez, otros aspectos tienen que ver con la eficiencia en costes, con este modelo pretenden una disminución en los costes de operación evitando inversiones inmovilizadas y ajustar el tamaño de la infraestructura en la medida de la necesidad, no a la medida de la posibilidad. “La verdad es que los primeros resultados que estamos teniendo nos hacen ser optimistas, algunos procesos críticos han cuadriplicado su rendimiento”.

Sin embargo, Blázquez matizó diciendo que la mayor parte de todo lo que han subido al cloud ha sido en una arquitectura estándar que les posibilita cambiar de proveedor cloud simplemente con la tarea de conversión de la información: “Hemos querido adecuar la estructura de nuestro data center a la necesidad real de nuestras aplicaciones”.

ENEL cuenta con dos niveles de centros de datos: Unos son data center locales en cada uno de los países donde alberga la parte más operacional, referida al sistema de tiempo real y el sistema de gestión de medidas. Y por otro lado los centros de datos localizados en Italia, sobre los que Blázquez precisó: “Como la decisión de irse al cloud ha sido en todos los países donde estamos, eso ha originado un excedente en nuestro centro de proceso de datos de Milán. Entonces aquellas aplicaciones que no hemos decidido migrar al cloud por diversas razones, las estamos concentrando allí”.

El paso a un modelo cloud abre el debate de gestión de las operaciones de infraestructura: “No nos basamos en un único proveedor que se encargue de todas las operaciones, sino que tenemos un gobierno de la función, contamos con la colaboración del proveedor de software que tenemos en cada uno de los países para contribuir a la sostenibilidad del proceso.”