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La junta directiva de Chloride ha aceptado la última oferta de compra por parte de Emerson, fijada en 1.510 millones de dólares, después de que su oponente, el conglomerado suizo ABB, dijera la pasada semana no estar interesada en incrementar su propuesta de adquisición por 1.250 millones de dólares.

Tras valorar sus opciones, el pasado jueves ABB decidió finalmente abandonar la lucha por el fabricante británico de infraestructura eléctrica. “Aunque seguimos pensando que existe un gran valor en la combinación de ABB y Chloride, y tenemos en alta consideración al equipo de dirección de Chloride, debemos llevar a cabo un acercamiento disciplinado a la hora de evaluar una potencial compra”.

La retirada de Emerson dejó vía libre a Emerson para realizar su proposición final, y el día 2 de Julio la compañía estadounidense anunció que había adquirido 49.998.079 acciones de Chloride, una cantidad que representa el 19% de la participación de capital de Chloride, al precio de 378,3 peniques por acción, o 5,74 dólares. Las acciones de Chloride fueron adquiridas por Rutherfurd Acquisitions Limited, una subsidiaria de Emerson.

La oferta del fabricante de IPS es aproximadamente un 35% superior a su anterior propuesta, de 1.100 millones de dólares. La primera intentona fue rechazada por Chloride por considerar que “infravalora” la compañía.

Chloride es el cuarto jugador en el mercado global de SAIs, mientras que Emerson es el segundo, cerca de Eaton. La suma de ambos permite reducir la brecha con el líder, Schneider Electric, propietaria de APC. Tanto Emerson como Chloride son importantes proveedores de infraestructura eléctrica para los centros de datos. Emerson ha señalado que considera que la combinación permitirá “crear una poderosa fuerza en el concierto global de UPS”.

La adquisición también servirá a Emerson para incrementar su presencia en el mercado de sistemas de alimentación ininterrumpida, ya que más de la mitad de los ingresos anuales de Chloride proceden de Europa.