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Emerson Network Power ha identificado tres oportunidades que permiten a los proveedores de telecomunicaciones dinámicos aprovechar LTE, que continúa emergiendo como la plataforma dominante para la distribución de servicios inalámbricos de nueva generación. La compañía afirma que esta arquitectura les posibilita un aumento del ancho de banda y facilita cumplir con las exigencias de los consumidores, que demandan servicios inalámbricos más rápidos y robustos.

Para que los proveedores puedan realizar la mayor parte de la transición generalizada hacia LTE para la distribución de servicios 3G y 4G, Emerson Network Power les recomienda:

-Ir a red nodal: LTE está obligando a los proveedores de servicios a replantearse sus estrategias actuales de despliegue para proporcionar la mayor velocidad de datos a través de sus redes. Un modo de conseguirlo es evolucionar toda la red a una infraestructura de nodos. Esto incrementa el número de emplazamientos e introduce una mayor densidad electrónica, lo cual contribuye a reducir la demanda de energía por emplazamiento. Estos cambios aumentan la fiabilidad de la red al tiempo que reducen la cantidad de potencia en CC necesaria por emplazamiento, los requisitos generales de refrigeración, el espacio en planta y el estrés sobre la infraestructura.

-Adoptar opciones energéticas alternativas: Como las arquitecturas basadas en nodos reducen las necesidades energéticas de cada emplazamiento, utilizar fuentes de energía alternativas o híbridas no solo se convierte en una opción realista, sino que puede ofrecer un ahorro significativo en los costes. Las arquitecturas híbridas en los emplazamientos reducen el consumo desde la red eléctrica en aproximadamente un 25-30 por ciento en cada emplazamiento. Además, varios países europeos ofrecen diversas ventajas fiscales por disminuir el consumo energético.

-Tener en cuenta los cables de la red inalámbrica: LTE conlleva un gran aumento en la capacidad de transporte de datos de la red, lo que significa que se procesa de vuelta una mayor cantidad de datos por los cables de la red y se necesita una red de retorno más robusta. En el pasado, las redes inalámbricas estaban basadas en gran medida en las redes de retorno T1 presentes en cada emplazamiento inalámbrico, pero estos sistemas basados en cobre son limitados y, a veces, poco fiables. Un sistema de retorno por fibra basada en Ethernet o por microondas de alta velocidad permite al proveedor de servicios inalámbricos mantener el enlace de vuelta con la red de cable, aumentando la fiabilidad y reduciendo los costes de infraestructura.

Según Manish Bhandari, vicepresidente de ventas globales y marketing del negocio de sistemas energéticos Energy Systems de Emerson Network Power, “LTE está obligando a una convergencia entre las redes inalámbricas, fijas y de cable. Y está llevando al sector a una nueva topología, aún por definir. Para lograr el éxito, los proveedores inalámbricos se diferenciarán por su capacidad para proporcionar soluciones rentables, eficientes energéticamente y flexibles mientras la red realiza su transición completa a esa topología.”.