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Elecnor Deimos ya cuenta con una dilatada experiencia en la construcción de nuevos centros de proceso de datos (CPDs) a lo largo del territorio nacional. Entre los proyectos de referencia se encuentran los CPDs de los aeropuertos de Alicante, Zaragoza, Jerez, Santander, La Palma o Santiago; pudiendo también citar los CPDs para la Universidad de Santander y el del Centro Tecnológico de Cantabria.

Siguiendo esta línea, uno de los últimos proyectos de Deimos comprende la construcción y la remodelación de los CPDs de cinco hospitales andaluces, situados en las poblaciones de Antequera, Huelva, Osuna, Vélez-Málaga y Ronda.

Objetivos:

  • Construir y remodelar los CPDs de cinco hospitales, dotándolos de unas instalaciones más modernas y fiables ante cualquier tipo de incidencia, así como de un mayor espacio y número de armarios, que en algunos casos permitirá una futura ampliación.
  • Evitar la existencia de puntos de fallo único, redundando equipos para no afectar a la plena operatividad de los CPDs. Así, podrán realizarse labores de mantenimiento preventivo y correctivo sin causar ningún contratiempo al normal funcionamiento de los sistemas.
  • Optimizar el uso de los recursos y la energía, mediante la virtualización de servidores y la instalación de máquinas climatizadoras de alto rendimiento, un pasillo frío que permite refrigerar los equipos de una manera más eficiente, etc.
  • Realizar todas las actuaciones siguiendo los requerimientos de clasificación TIER III para todos los CPDs

Desafíos:

  • No alterar el ambiente de los hospitales, garantizando que la actividad de los mismos no se verá afectada durante el transcurso de la obra.
  • Organizar el trabajo para poder realizar las obras de los cinco hospitales de manera simultánea y sin retrasos significativos respecto al planning inicial.
  • Llevar las instalaciones desde el CPD hasta las máquinas instaladas en el exterior del hospital adaptándolas a las condiciones de cada caso.
  • Realizar las instalaciones en un espacio bastante reducido en el interior de los CPDs mientras sigue en funcionamiento y dando servicio al hospital.

Resultados:

  • Actualmente, los cinco CPDs se encuentran en funcionamiento, siendo constantemente controlados mediante un sistema de monitorización avanzado que avisa inmediatamente en caso de producirse cualquier alarma en alguno de los sistemas.

En el caso de los hospitales de Antequera y Huelva, se han construido desde cero, trasladando posteriormente todo el equipamiento TI a la nueva ubicación. Para los tres restantes se ha llevado a cabo una remodelación de los ya existentes, dado a que éstos ya se habían quedado obsoletos en cuanto al estado de sus instalaciones.

Además, en los casos de Antequera y Huelva está prevista una futura ampliación de sus CPD, por lo que las instalaciones están sobredimensionadas para permitir la instalación a posteriori de nuevo equipamiento TI.

Dada la importancia de los datos almacenados en estos CPDs, se hace imperativo asegurar la operatividad de los sistemas ante cualquier tipo de fallo. Para ello se ha optado por llevar a cabo una redundancia n+1 en todas las instalaciones para evitar la caída de cualquiera de los sistemas. Además, los sistemas de los cinco CPDs se encuentran permanentemente controlados mediante un sistema de monitorización avanzado que evalúa en todo momento la información recibida por parte de los equipos para controlar el correcto funcionamiento de las instalaciones. En caso de producirse cualquier tipo de alarma, éste enviará un SMS y/o un correo electrónico de manera instantánea al personal de mantenimiento indicando el problema existente para que acuda a solucionarlo. Además, el Sistema, que cuenta con conexión a internet, dispone de un acceso Web que permite visualizar en todo momento el estado del CPD y comprobar que todo funciona según lo establecido.

Así mismo, se ha aprovechado al máximo el equipamiento hardware instalado virtualizando sus servidores. Cuando una aplicación no consume todos los recursos que brinda un servidor físico, puede procederse a particionar esta máquina en varios servidores virtuales, de modo que éstos funcionen como si se trataran de servidores físicos reales. Así se optimiza el uso de los recursos hardware, resultando ser, además, una solución más económica y fácil de mantener.

Por otro lado, una de las principales preocupaciones a la hora de construir un CPD es mantener un grado óptimo en la refrigeración de los equipos, dada la cantidad de calor que pueden llegar a desprender y que podrían dañarse si no se controla adecuadamente. Además de usar unos equipos de refrigeración de alto rendimiento con un control estricto de temperatura y humedad, una de las soluciones propuestas es la utilización de un pasillo frío, que consiste en confinar los armarios dentro de un cerramiento especial reduciendo así el espacio a refrigerar. El aire frío es dirigido directamente al interior del pasillo por el falso suelo, en vez de a toda la sala; mientras que el aire caliente, tras pasar por los servidores, es extraído por la parte superior. De este modo, al tener que enfriar un volumen menor de aire, se alarga la vida útil de las máquinas de climatización.

Otro de los puntos fuertes de la instalación hecha en los CPD es el sistema de lavado de humos utilizado para la extinción de incendios sin dañar los equipos. Los equipos informáticos son altamente vulnerables a las condiciones de alta temperatura y alta concentración de humos y gases corrosivos que se generan durante un incendio. Para evitar la circulación de estos gases a través de sus circuitos electrónicos y los consecuentes efectos negativos que esto conllevaría, la extracción de humos y gases se realiza por el falso suelo, tras lo cual son recogidos a través de unos pequeños orificios en una serie de tuberías que discurren bajo la sala. Dentro de las tuberías, las partículas de humos son retenidas en unos filtros con el tamaño de luz adecuado, mientras que el aire, una vez limpio, es combinado con una mezcla ultrafina de agua y nitrógeno y es de nuevo expulsado al falso suelo. Esta primera fase del proceso tiene como objetivo atrapar los humos generados, mientras que la segunda fase es la que se dedica a la extinción en sí del incendio. En esta segunda etapa, se aumenta la cantidad de nitrógeno introducida en la mezcla que se utilizará para desplazar el oxígeno e inertizar el ambiente de la sala. Es por ello que la cantidad de agua que sale al exterior de la tubería es ínfima, lo que garantiza que los equipos no sean dañados.

Como resulta lógico pensar, una de las principales dificultades derivaba de la propia naturaleza del proyecto. Realizar una remodelación de cualquier instalación siempre puede llegar a ser complicado, pero aún más si ésta se lleva a cabo dentro de un ambiente hospitalario. Por ello se aplicó una metodología de trabajo bastante estricta, garantizando la normalidad en la actividad de los centros y extremando el cuidado en el orden y la limpieza. Todas las labores se realizaron de una manera organizada y siendo siempre supervisadas y aprobadas por la dirección de los hospitales para evitar en todo momento interferencias en sus funciones.


Hospital de Huelva, donde Elecnor Deimos ha construido el data center

Las obras de cuatro de los hospitales comenzaron a la vez, y la última de ellas solo un par de meses después. Esto obligó a realizar una organización de las tareas medida al milímetro para poder realizar los trabajos en paralelo sin crear cuellos de botella en el proceso. A nivel de hospital, las dificultades no fueron menos, dado que hubo que adecuar el proyecto a las características de cada uno de ellos. Así, en el caso de los hospitales donde se ha llevado a cabo la remodelación de sus CPD en funcionamiento, el espacio con que se contaba para realizar los trabajos se veía bastante reducido. Esto obligaba a avanzar muy poco a poco, terminando de realizar todas las instalaciones por el suelo técnico y el falso techo en una zona realmente pequeña antes de poder pasar a la siguiente zona de trabajo. En varias ocasiones hubo que realizar el traslado de algunos de los equipos a zonas provisionales mientras se realizaban los trabajos, aislando la zona de trabajo y empleando equipos portátiles de climatización y de aspiración de polvo, y grupos electrógenos auxiliares durante el traslado.

Así mismo, algunas de las máquinas que dan servicio al CPD (como las enfriadoras de agua o los grupos electrógenos) tuvieron que instalarse en las zonas exteriores del edificio que quedaban disponibles en cada hospital. En algunos casos, esto obligó a canalizar las instalaciones durante largos recorridos y por zonas complicadas, atravesando todo el hospital intentando no interferir en su rutina.

Actualmente, los trabajos de los cinco CPD han finalizado y éstos se encuentran dando servicio al Hospital, con una alta eficiencia energética en el uso de los recursos y con la seguridad de contar con unas instalaciones modernas y fiables.