Tras 15 años de la creación de los llamados “safe harbor” o lo que es lo mismo “puerto seguro”, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) invalidó en el día de ayer este acuerdo suscrito entre Bruselas y Washington el 26 de julio del año 2000 que permitía la transferencia de datos a Estados Unidos sin restricciones. 
 
Esta sentencia se ha producido, entre otras cosas, por las revelaciones de Edward Snowden, ex contratista de la NSA, quien acusó a las autoridades estadounidenses de usar a su antojo datos personales. 
 
Pero no ha sido el único en destapar estos abusos. Sin duda, el detonante de este cambio de ritmo en la transferencia de datos ha sido el activista austriaco en temas de privacidad, Max Schrems, que solicitó a Facebook mover sus datos personales almacenados en EE.UU. a un centro de datos de Irlanda. Los tribunales irlandeses rechazaron la acción de Scherms citando el acuerdo de safe harbor, por lo que se presentó un recurso ante el Tribunal de Justicia Europeo, anulando finalmente estos puertos seguros. 
 
Este veredicto pone en tela de juicio a empresas de la talla de Facebook, Google o Amazon, que estarían obligadas a conservar en Europa los datos personales de sus usuarios, lo que supone una cuestión más, ¿disponen de los metros necesarios de centros de datos para gestionar su negocio desde Europa? De ser así, estas empresas podrían verse obligadas a construir en Europa grandes data centers para salvaguardar los datos personales de sus usuarios europeos.