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En un año marcado por la situación macroeconómica actual, el segmento del centro de datos es el que ha permitido a Intel mantener unos resultados económicos “sólidos” durante 2012, como los ha denominado Norberto Mateos, director general de Intel para España y Portugal. Frente a la caída de segmentos como el PC, el grupo de data center ha experimentado un crecimiento del 6% respecto a 2011, con unos ingresos de 10.700 millones de dólares.

Por su parte, los ingresos del PC Client Group alcanzaron los 34.300 millones de dólares, lo que supone un 3% menos que el año anterior. En total, los ingresos anuales de la compañía durante 2012 ascendieron a 53.300 millones de dólares, un 1,2% menos que en 2011. Los beneficios netos, por su parte, se situaron en 11.000 millones de dólares, lo que supone un descenso del 15%.

“Para Intel, 2012 fue un año sólido, teniendo en cuenta la situación macroeconómica y las transiciones tecnológicas en computación. Hemos conseguido hitos importantes y nos hemos posicionado no solo en PC, sino en computación. Otra área en la que Intel es muy fuerte es el data center”, explicó Mateos.

En concreto, el área de data center supone el 25% de la facturación de Intel, y en 2012 la compañía dio pasos importantes con la presentación de los procesadores Intel Xeon E5; el coprocesador Xeon Phi de 60 cores con arquitectura x86, dirigido a alta computación; y el procesador Intel Atom Certenton específico para centros de datos, que permite aprovechar la máxima eficiencia.

En el ámbito de la fabricación, Intel pretende seguir expandiendo su ventaja competitiva, invirtiendo en torno a 2.000 millones de dólares en dar el salto a obleas de 450 mm (desde los 300 mm actuales) y a la siguiente generación de 14 nanómetros.

Resultados de Q4

En lo referente al último trimestre de 2012, Intel obtuvo unos ingresos de 13.500 millones de dólares, con una disminución del 3% con respecto al Q4 de 2011. De esta cifra, el grupo de data center registró unos ingresos de 2.800 millones dólares, es decir, un crecimiento secuencial del 7% e interanual del 4%.

Los ingresos de PC también disminuyeron durante ese trimestre, con una contracción secuencial del 1,5% e interanual del 6%. En conjunto, los beneficios netos en Q4 fueron de 2.500 millones de euros, lo que supone un descenso 27%.

“Durante 2012, hemos observado diversas tendencias en servidores y supercomputación. La nube, y también la consolidación, son procesos que siguen en marcha, y se están construyendo nuevos CPDs para dar servicios tipo nube. Además, hemos participado en proyectos muy importantes de alta computación: como ejemplo, el Barcelona Supercomputing Center ha renovado sus infraestructuras con IBM e Intel”, indicó Mateos.

Optimismo para 2013

En el marco de la situación económica actual, Intel prevé que el entorno permitirá a la compañía crecer en 2013, si bien no será un crecimiento muy importante. “Creceremos a un dígito, pero a un dígito bajo”, apuntó. Mateos prevé un crecimiento de doble dígito en servidores, mientras que en el área de computación será plano.

En la parte de servidores, habrá distintas novedades. Por una parte, en la segunda mitad del año los procesadores Xeon E5 y E7 pasarán a los 22 nm, y se lanzará la cuarta generación de procesadores Intel Core (con arquitectura Haswell). Se continuará con la consolidación en servidores para optimizar la eficiencia, sobre todo si existe presión de presupuesto. En supercomputación, se implementará Xeon Phi en diferentes entornos, e Infiniband y SSD se verán como opciones de mejora.

“Tenemos objetivos internos muy agresivos en el segmento de data center. Es la parte que más crece, a doble dígito, y es también una de las más dinámicas. Pretendemos seguir haciendo mucho esfuerzo ahí”, concluyó Mateos.