El proyecto de Digital Valley Asturias para instalar un gran centro de datos en el concejo de Salas, adelantado por el sitio La Nueva España, contempla una inversión de 1.226 millones de euros y la creación de 120 empleos directos y de cerca de 1.000 indirectos, según detallaron este lunes, 03 de agosto, sus responsables durante una presentación en la que participó el presidente del Principado, Adrián Barbón.
Las obras se desarrollarán en el polígono de Nonaya Este entre el segundo semestre de 2027 y 2030. Durante la fase de construcción, la actividad alcanzará un máximo de 3.000 trabajadores, según explicó Armando Layna, sociodirector de Digital Valley.
Una vez operativo, el centro contará con una plantilla directa de unas 120 personas, además de aproximadamente 960 empleos indirectos vinculados a su funcionamiento.
El complejo ocupará 154.584 metros cuadrados, de los cuales 46.865 metros estarán destinados a equipamientos. El diseño reserva un 28% de la superficie para zonas verdes y prevé 375 plazas de aparcamiento. El campus incluirá diez módulos de centro de datos, con una capacidad informática final de 120 megavatios, además de una subestación eléctrica y una instalación fotovoltaica compuesta por 350 paneles solares.
Layna, profesional con amplia trayectoria en infraestructuras digitales, calificó la jornada como “un día muy especial” y señaló que el proyecto, al que denomina “campus virtual”, lleva dos años de desarrollo en colaboración con la Administración asturiana.
Layna subrayó que los centros de datos, como el previsto en Salas, funcionan como “grandes refinerías de la economía digital” y los definió como una infraestructura “silenciosa”, cuya presencia solo se percibe cuando se produce alguna incidencia. También quiso aclarar algunos “tabúes” asociados a este tipo de instalaciones, como el consumo de agua, asegurando que utilizan “el mismo volumen que cualquier circuito cerrado de refrigeración”.
El presidente del Principado, Adrián Barbón, expresó su satisfacción por poder anunciar la inversión y realizó una lectura política del proyecto, con críticas implícitas a la oposición. Señaló que Asturias “es una tierra de oportunidades” y defendió que “son las empresas las que anuncian los proyectos cuando están maduros”, frente a lo que calificó de “exhibicionismo” por parte de otros responsables políticos.
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