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Farid Dana se unió a AMD a finales de octubre de 2008. Es el responsable de que la infraestructura del fabricante de chips saliera de una malla de centros de datos. Su visión era observar la infraestructura para “ver dónde se podía ganar en eficiencia”.

La flota global de AMD había crecido hasta 18 centros de datos, la mayor parte logrados a través de adquisiciones. El sistema era considerablemente ineficiente desde varios puntos de vista. Las áreas que necesitaban una revisión incluyen el coste de la energía y la eficiencia de los servicios colectivos realizados por cada centro de datos. “Estaba muy mezclado”, dice Dana. “Mi revisión llevó los 18 centros de datos en un viaje para lograr la eficiencia requerida”.

AMD revisó todo, desde las licencias de software hasta el coste de la electricidad en el data center, preguntándose: “¿Qué podemos hacer para que la nube privada sea más eficiente?”

Según Dana, la compañía había intentado este acercamiento cuatro o cinco años antes, pero ni siquiera pudo poner el balón en juego. Tenía nueve centros de datos en Norte América y unos cuantos por toda Asia, sobre todo en China, pero también en países como India, donde tenía dos.

La mayor parte estaban en alquiler y desde el punto de vista de las instalaciones habían llegado al límite en términos de energía.

Entre otras, las preguntas que se hicieron fueron: ¿Cuándo terminaría el periodo de alquiles? ¿Dónde estaban los ingenieros en relación a la localización del centro de datos? ¿Cómo de eficientes eran los centros de datos? Dana descubrió que algunos eran vulnerables a los cortes eléctricos, dado que carecían de las necesarias redundancias.

Otro factor que consideraron fue qué centros de datos contenían equipos que estaban llegando al fin de su ciclo vital.

“Cuando había que instalar nuevos equipos, preguntábamos si tenía sentido ponerlos en el centro de datos existente. ¿O lo movíamos a un nuevo centro de datos, al que trasladaríamos las aplicaciones?”, cuenta Dana. Esto requería un acercamiento en fases a la migración. “Propusimos un viaje que recibió la aprobación de la junta para construir dos centros de datos, uno en Kuala Lumpur, Malasia, que inició su actividad en 2010, y otro en Georgia, Estados Unidos, que se unió en el verano de 2012. El objetivo es tener tres localizaciones. Veníamos de 18 y todavía tenemos que deshacernos de otros seis. Esperamos haber completado el proceso en el 2014”.

Dana indica que la principal consideración de AMD era el impacto en los ingenieros. AMD es una compañía que diseña y fabrica chips y, tradicionalmente, a los ingenieros les gusta tener cerca las TI. Eso significa que subir a bordo a los ingenieros era clave para el éxito de AMD.

Dana señala que los ingenieros quieren trabajar en entornos tipo parrilla. “Tienes que tener cuidado cuando intentas recubrir la automatización de diseño. No se puede hacer sobre la parrilla a menos que se lleve a cabo con mucho cuidado”, señala. Considera que las aplicaciones corporativas se pueden ejecutar desde cualquier lugar, incluida la nube, pero a los ingenieros les gusta tener las aplicaciones cerca. El rendimiento es clave para la ingeniería y “simplemente, no puede añadir latencia”.

De modo que hacer que los ingenieros operen con una nube, aunque sea privada, podría generar su desconfianza. Como diseñador y fabricante TI, AMD sabe cómo lograr eficiencia energética en sus últimos procesadores multi-core y posee una gran visión de los despliegues optimizados.

El combinado de los nuevos centros, TI puntera y el nuevo equipamiento de energía y refrigeración significa que necesitan menos instalaciones y además pueden funcionar con una eficiencia, al menos, un 40% mayor. Las instalaciones de Suwanee tendrán una capacidad crítica de 10 MW una vez estén completadas, pero en fuerza bruta de procesamiento irán mucho más lejos que cualquiera de las existentes.

“En nueve centros de datos de Estados Unidos teníamos 8,3 MW y nueve en Asia lograban cerca de 3,5 MW. En Asia, después de la consolidación, acabaremos con 2 MW, pero podemos ampliarlo más allá de 5 MW”, afirma Dana. “Tendremos que llegar a 2 MW en los próximos dos años y, en última instancia, si hace falta, ir a 10 MW en diez años. La diferencia es que no estamos alimentando, o teniendo UPSs y generados en funcionamiento hoy. Esto nos permite buscar nuevos métodos de eficiencia. De modo que a medida que lleguen nuevas tecnologías, tenemos las instalaciones y la capacidad para adoptarlas pero no tenemos que hacer un sobre-provisionamiento para responder a las necesidades existentes”.

Al nivel de los racks, los nuevos centros están diseñado para manejar hasta 32 kW por rack en un entorno denso; la media está más cerca de entre 14 kW y 18 kW. “Con los nuevos núcleos podemos ampliar la vida del servidor y lograr más potencia con un uso menor de energía”, afirma Dana. “Podemos sustituir los chips y el DIMM, lo que nos da un entorno verde, más eficiente”.

AMD desplegó servidores HP ProLiant BL465c G7 con procesadores AMD Opteron 6200 Series para ayudar a mejorar la potencia de cómputo en la nube de los ingenieros, que realiza hasta 40 millones de simulaciones de ingeniería al mes.

En el lado de las redes, dispondrán de HP 12500 Switch Series y HP 5820 Switch Series. “Estábamos experimentando operaciones de negocio por debajo del nivel óptimo debido a lejanía de las infraestructuras”, dise Dana. “Una de las razones era la forma top-of-rack, de fácil gestión. HP utiliza el mismo SO en la capa de acceso, y más o menos el mismo en las de distribución y núcleo, lo que nos da eficiencia. Nos quedamos con tres capas de MPLS para los carriers y hemos logrado significativos ahorros de costes”.

De no creyentes a cruzados
El objetivo de AMD es tener tres centros de datos para el 2014. El ciclo de vida que esperan para ellos es de 10 años, ampliable cinco años más con la actualización de equipos.

Para Dana, sin embargo, el proyecto es un legado duradero para AMD. “Me encantan los proyectos de consolidación de data centers. Me encanta ver que los no creyentes se convierten en creyentes”, señaló. “El mayor reto de la consolidación es cambiar las actitudes de la gente que está acostumbrada a tener los equipos cerca. No creen que podría hacerse a distancia. Ahora lo hacemos cruzando el Pacífico”.

Dana dice que todo lo que hace falta es un poco de fe. “Es increíble ver cómo los ingenieros ven [la consolidación] de forma diferente cuando ven que se puede hacer”, afirma. “El desafío eran los ingenieros y el sistema de creencias. Nos comprometimos pronto con los ingenieros. Eran parte del equipo. Nos ayudaron a hacerlo. Somos un diseñador y fabricante de chips, así que necesitábamos la ayuda de los ingenieros para hacer que funcionara”.

“En estos momentos”, termina Dana, “somos más felices en el sentido de que no tenemos que funcionar sobre nubes y centros de datos fragmentados. Ahora tienen una gigantesca nube privada con 200.000 núcleos y la visibilidad y comprensión de cómo trabaja”.