El mercado de centros de datos en la Península Ibérica está entrando en una nueva fase de desarrollo marcada por la presión de la demanda vinculada a la inteligencia artificial, que está obligando a los operadores a replantear sus estrategias de inversión y construcción.
Según el último informe de Colliers, el sector está abandonando el modelo tradicional basado en la precontratación para avanzar hacia un enfoque de construcción a riesgo, en el que los proyectos se desarrollan sin acuerdos comerciales previos con el objetivo de asegurar capacidad futura.
La demanda de IA acelera el cambio de paradigma
El crecimiento de cargas de trabajo asociadas a inteligencia artificial, junto con la expansión de los neoclouds y grandes operadores tecnológicos, está tensionando la capacidad disponible en la región. Esta situación ha generado una brecha entre oferta y demanda que obliga a anticipar decisiones de inversión.
Actualmente, la Península Ibérica concentra cerca de 14 GW IT en proyectos anunciados, con una previsión de más de 3.300 MW IT operativos antes de 2030, cifras que reflejan la magnitud del crecimiento esperado en el sector.
Nuevos hubs y competencia por la energía
En este contexto, regiones como Aragón, Madrid y Barcelona concentran gran parte del pipeline de nuevos desarrollos, muchos de ellos diseñados específicamente para soportar cargas de inteligencia artificial.
Sin embargo, el acceso a la energía se consolida como el principal factor limitante. Los cambios regulatorios en España y Portugal, que introducen mecanismos como la asignación competitiva de potencia y eliminan el modelo “first-ready, first-served”, están redefiniendo las reglas del juego.
Este nuevo marco obliga a los promotores a asegurar de forma anticipada tanto el suelo como la conexión eléctrica, incrementando la presión para ejecutar proyectos con mayor rapidez.
Un mercado más maduro y competitivo
El giro hacia la construcción a riesgo refleja la madurez del mercado ibérico, donde la velocidad de ejecución, la capacidad de anticipación y el acceso a recursos energéticos se han convertido en factores competitivos clave, por encima de la precontratación tradicional.
Al mismo tiempo, el sector muestra signos de consolidación, con un creciente interés de inversores institucionales y operaciones sobre activos, proyectos en desarrollo y derechos de conexión.
En conjunto, el mercado de data centers en Iberia avanza hacia un modelo más dinámico y competitivo, en el que la disponibilidad de capacidad inmediata será determinante para captar la creciente demanda tecnológica en los próximos años.
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