El Internet de las Cosas llevará a los operadores de data center a reconsiderar completamente el modo en que gestionan la capacidad a lo largo de todas las capas de TI, de acuerdo con un informe reciente de Gartner.
La definición de Gartner del Internet de las Cosas (IoT) es algo que conecta “activos remotos” y mueve datos entre estos activos y sistemas de gestión centralizados. Las compañías pueden integrar esos datos y esos activos en sus procesos para mejorar la productividad.
“Esos activos pueden ser integrados en procesos organizacionales nuevos y existentes para proporcionar información sobre el estado, la ubicación, la funcionalidad, etc. La información en tiempo real permite un entendimiento más preciso del estado y mejora su utilización y productividad a través de un uso optimizado y un soporte más preciso”, explican desde Gartner.
Lo problemático de esto para los data centers es la gestión de la seguridad, los servidores, el almacenamiento y la red, indicó Joe Skorupa, vicepresidente y analista de Gartner. “Los gestores de centros de datos necesitarán desplegar más gestión de capacidad a futuro en estas áreas para ser capaces de cumplir proactivamente con las prioridades de negocio asociadas con IoT”, dijo en un comunicado.
Para las redes de centros de datos, el Internet de las Cosas, básicamente, significará mucho más tráfico entrante. Los enlaces WAN en los data centers actuales están diseñados para requerimientos de ancho de banda “moderados”. Pero datos procedentes de multitud de sensores requerirán más ancho de banda que el actual.
Estos datos serán generados tanto por dispositivos de empresas como de usuarios. A medida que los dispositivos continúen aprendiendo acerca de los usuarios, generarán cada vez más datos.
Por tanto, muchos más datos implicarán mucho más almacenamiento en data centers. Además de la capacidad, las compañías tendrán que enfocarse en ser capaces de conseguir y utilizar los datos generados por el Internet de las Cosas de una manera económica.
Debido al volumen de datos y a la cantidad de conexiones de red, habrá más necesidad de una gestión distribuida de data centers y de plataformas de gestión de sistemas apropiadas.
“IoT amenaza con generar cantidades masivas de datos desde fuentes que están globalmente distribuidas. Transferir la totalidad de los datos a una única localización para procesamiento no será viable ni técnica ni económicamente”, dijo Skorupa.
“La tendencia reciente a centralizar aplicaciones para reducir costes e incrementar la seguridad es incompatible con IoT. Las organizaciones se verán obligadas a agregar datos en múltiples data centers distribuidos donde el procesamiento inicial puede tener lugar. Los datos relevantes serán después enviados a un sitio central para un procesamiento adicional”, explican en Gartner.
Esto será un desafío para operadores de centros de datos, que tendrán que aprender a gestionar infraestructura multi-site como un entorno homogéneo, pero serán capaces de monitorizar y controlar localizaciones individuales.
El backup de datos será problemático tanto por el ancho de banda de la red como por la capacidad de almacenamiento de backup. Hacer copias de seguridad de todos los datos en bruto posiblemente será inasequible, según Gartner.
Esto significa que las compañías tendrán que hacer copias de seguridad de forma selectiva, automatizando el proceso de decidir qué datos son valiosos o necesarios. La automatización de este proceso se convertirá en otro desafío de big data.
El Internet de las Cosas impactará sobre el data center
Los operadores deberán reconsiderar la gestión de la capacidad, según un informe de Gartner