Con un crecimiento en todas sus líneas de negocio, Intel ha valorado el año 2014 como un ejercicio muy bueno para la compañía. A nivel global, los ingresos durante el pasado año fueron de 55.900 millones de dólares, lo que representa un aumento del 6% con respecto a 2013. Los beneficios netos, por otra parte, alcanzaron los 11.700 millones de dólares, un 22% más que en 2013.
Los resultados han sido especialmente positivos para el grupo de data center, donde se ha experimentado “una aceleración a medida que nuevas tecnologías y nuevos segmentos se benefician de mayores capacidades de procesamiento”, explica Norberto Mateos, director general de Intel Corporation para el Sur de Europa. En concreto, frente a las previsiones de Intel de crecer en esta unidad un 15%, finalmente la cifra de incremento fue del 18% durante todo 2014, con unos ingresos de 14.400 millones de dólares.
“Para Intel, el grupo de data center es el segundo en importancia después del PC Client Group. Ha sido un año fantástico para la unidad de data center, con un crecimiento realmente importante que se debe a dos razones: por una parte, ha crecido el número de unidades en un 8%, y por otra parte, ha crecido el precio medio de venta en un 10%”, añade.
En cuanto a los resultados del cuarto trimestre de 2014, los ingresos registrados fueron de 14.700 millones de dólares (un 6% más que en el mismo periodo de 2013) y los beneficios netos ascendieron a 3.700 millones de dólares (un crecimiento del 39% con respecto a Q4 de 2013). En la unidad de centros de datos, los ingresos en este periodo fueron de 4.100 millones de dólares, lo que representa un crecimiento secuencial del 11% e interanual del 25%.
En línea con el mercado
Las cifras positivas obtenidas por Intel para el segmento de centros de datos van en consonancia con lo registrado en el mercado. Según datos de IDC para España, el segmento de servidores ha crecido un 7% en unidades –según algunos analistas, incluso más– “y hay expectativas de que esta cifra pueda aumentar”, señala Mateos.
“Los drivers de esta tendencia son: la virtualización, que ya está asumida; el cloud, todavía más privado que público; big data, especialmente en proyectos piloto, puesto que de momento hay pocos grandes proyectos; planificaciones estratégicas de los departamentos de TI; consolidación y renovación de infraestructuras; y el mayor papel que están desempeñando la seguridad y la privacidad”, añade.
En HPC, por otra parte, hay también proyectos interesantes. “Hubo varios centros de supercomputación que se abrieron en 2014, y en los que se ha recurrido a Intel Xeon E5 y Xeon Phi”, explica Mateos.
2015 sigue el ritmo
Para el año que acaba de empezar, Intel prevé continuar con el ritmo de 2014. La estimación de ingresos para 2015 es de un crecimiento del 5%. En el primer trimestre, previsiblemente, los ingresos alcanzarán los 13.700 millones de dólares (una bajada del 7% con respecto a Q4 de 2014, una “caída habitual para el primer trimestre”, indica el directivo).
Para España, la compañía afirma ser optimista. “La previsión es que España esté por encima de este crecimiento. Seguirá el ritmo que ha venido experimentando durante los últimos meses, intentando mantener el crecimiento en torno al 10% conseguido en el año pasado”, apunta Mateos.
A nivel global, la unidad de data center crecerá un 15% en facturación. “Se trata de un entorno muy complejo, donde veremos un aumento del porfolio de productos y del número de unidades y una mayor adopción de la cloud pública”, según explica.
En el campo de la infraestructura, se espera un crecimiento del cloud, con la extensión de los servicios de nube a través de arquitecturas más abiertas, así como el incremento de tendencias como HPC, big data, seguridad y software defined.
El grupo de data center de Intel creció un 18% en 2014
La compañía ha cerrado lo que ha denominado como un “año fantástico” para el segmento de centro de datos, donde espera mantener el ritmo para 2015