En la última semana, en la Cámara de los Diputados, el ministro de comunicaciones, Paulo Bernardo, presentó los planes y proyectos de presupuestos para 2013, que incluyen incentivos para el sector del data center. Entre los datos presentados por Bernardo a los diputados, está la posición de Brasil como el cuarto mayor mercado del mundo en servicios de telecomunicaciones y el primero de América Latina en densidad de accesos de banda ancha móvil.
Según el documento, el mercado del data center está estimado, a nivel mundial, en 200.000 millones de dólares, y el objetivo del presupuesto es la creación de un ambiente favorable en la atracción de nuevas operaciones al país. Esto posibilitaría un incremento de las inversiones directas en Brasil de la alta tecnología, una reducción del coste de la banda ancha, principalmente debido a nuevos enlaces internacionales, y la compatibilización de la relevancia del país con su infraestructura de Internet.
Los cambios en la legislación que posibilitarían nuevas inversiones también fueron abordadas por Bernardo, como la desburocratización de la construcción de las nuevas redes, con la Ley General de Instalación de Infraestructura en Telecomunicaciones, o el Marco Civil de Internet. Además del foco de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones y del Ministerio de las Comunicaciones en la calidad, acompañando a las mejoras realizadas por las operadoras.
Según el diario Valor Económico, el ministro afirmó, en la salida de la presentación, que las medidas para el sector del data center están siendo discutidas, como la concesión de beneficios fiscales y la modificación de la legislación sobre el almacenamiento de datos. El objetivo es estimular la llegada de empresas extranjeras, pero también que las empresas nacionales tengan sus datos en el país.