El agua es un bien natural muy preciado en cualquier parte del mundo por lo que hay que saber conservarlo. A pesar de ello, en muchas ocasiones no apreciamos su valor “hasta que se seca el pozo”.  Sin embargo, en Silicon Valley ya se han percatado de este problema.
 
Según estimaciones de 451 Research, California cuenta con más de 800 centros de datos, una cifra que sitúa al territorio en el estado con mayor número de data centers de Estados Unidos. El problema es que estos centros de datos consumen de media al año una cantidad de agua equivalente a 158.000 piscinas olímpicas. 
 
Las máquinas soportan todo, desde las de fotografías que se suben a Instagram hasta los maratones de películas que contiene Netflix. Esto requiere de grandes cantidades de agua para refrigerar los servidores. Por ello y por la gran sequía que sufre California actualmente, las compañías de TI se encuentran ante un examen por el uso abusivo y creciente del agua para la refrigeración de los data centers, según publica The Wall Street Journal
 
Al igual que la utilización del free cooling como técnica de refrigeración más sostenible, la industria también ha hecho esfuerzos por utilizar el agua con mayor eficiencia ya sea a través del aprovechamiento de agua sucia o procedente de la lluvia hasta cavando sus propios pozos. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer.