HP ha anunciado los resultados de su sexto estudio anual desarrollado junto al Instituto Ponemon. Las conclusiones muestran el impacto económico de los ciberataques tanto en sectores públicos como privados, un drástico incremento del coste total del cibercrimen, así como los detalles de los cibercrímenes más caros y las medidas que las organizaciones pueden tomar para minimizar su impacto.

Realizado por el Instituto Ponemon y patrocinado por HP Enterprise Security, el Estudio sobre el coste del cibercrimen 2015 cuantifica el coste anual del cibercrimen para compañías de siete países, entre los que se encuentran Estados Unidos, Reino Unido, Japón, Alemania, Australia, Brasil y Rusia.

En el estudio de Estados Unidos, los investigadores han determinado que el coste medio anual del cibercrimen, obtenido a través de la comparación de muestras de diferentes organizaciones, ha alcanzado los 15 millones de dólares , lo que supone un incremento del 20% anual y del 82% comparado con el estudio de 2010. Las conclusiones también señalan que el tiempo de media que conlleva solucionar un ciberataque es de 46 días, desvelando un incremento de casi un 30% a lo largo de los últimos seis años, con un coste medio de 1,9 millones de dólares por cada ataque que se corrige1.

El mismo estudio también afirma que algunas organizaciones están haciendo frente a los costes del cibrecrimen asociados a la detección y recuperación, mediante inversiones en servicios de inteligencia de seguridad, ya que reducen los costes de respuesta y proporcionan un significativo retorno de la inversión¹.

“A medida que las organizaciones invierten en nuevas tecnologías como Cloud, Mobile o del Internet de las Cosas, aumenta el espectro de ataques cada vez más sofisticados”, afirma Sue Barsamian (@suebarsamian), vicepresidenta senior y directora general de HP Enterprise Security Products. “Para afrontar esta desafiante dinámica, primero debemos entender las amenazas que suponen mayor riesgo, y después priorizar aquellas estrategias de seguridad que puedan marcar la diferencia a la hora de minimizar el impacto”.

Las organizaciones tienden hoy a cambiar sus estrategias de seguridad desde el modelo tradicional de control de redes y de gestión de la seguridad perimetral, a uno más avanzado centrado en proteger las aplicaciones, datos e interacciones entre usuarios. El Estudio sobre el coste del cibercrimen 2015 señala esta tendencia y es que las organizaciones ya invierten un 20% de su presupuesto de seguridad1 en ello, lo que supone un incremento del 33% en tan sólo dos años .