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Consolidar su posición como una compañía tecnológica end-to-end es el objetivo que está dando forma a la estrategia de Dell para los próximos años. “Somos una compañía multidisciplinar, la única capaz de ofrecer desde una tableta hasta los mayores centros de datos en todo el mundo”, ha explicado Ricardo Labarga, consejero delegado de Dell España, durante su evento Dell Solutions Tour 2014 celebrado el 13 de noviembre en Madrid.

Dell está invirtiendo en diversas áreas de negocio que tratan de dar respuesta a los retos de los clientes, derivados de un crecimiento brutal de los datos, una necesidad de combinar el cloud con la infraestructura on premise y una variación del rol del CIO, que se ha convertido en un agente de cambio dentro de las empresas. Así, la compañía está trabajando en la transformación del centro de datos actual, en la transformación del dato en conocimiento (todo lo que tiene que ver con big data), en fomentar la conectividad y en proteger todos estos entornos.

“La gran mayoría de clientes a día de hoy tiene un entorno de mainframe, UNIX, servidores x86, almacenamiento, redes, etc. Ahora vamos hacia un data center que es una infraestructura inteligente y convergente, definida por el software. Es un data center que no se entiende sin el cloud, porque la nube es una extensión del propio CPD”, apunta Labarga. “Y en esta transición, Dell es capaz de aportar todas las piezas del puzle”, añade.

La oferta hardware

Precisamente como piezas de esta estrategia se encuentran los lanzamientos que ha hecho Dell durante los últimos meses. “Detrás de estas soluciones hay un hardware que tiene que sustentar esta estrategia”, indica Óscar Gómez-Corrales, jefe de producto Enterprise de Dell.

En primer lugar, la compañía anunció en septiembre sus servidores PowerEdge 13G: un total de ocho nuevos modelos (cinco en formato rack, dos en formato torre y uno en formato blade) que se basan en los pilares de eficiencia, flexibilidad y sencillez de uso. En concreto, los equipos incorporan procesadores Intel Haswell, memoria DDR4 y tecnología Fresh Air 2.0, que permite funcionar a los dispositivos en entornos de hasta 40 ºC sin necesidad de refrigeración adicional.

Incluyen también nuevos formatos de disco de 1,8”, nuevas combinaciones de almacenamiento con un nuevo tiering y un uso más sencillo para facilitar la gestión. “La gestión es precisamente uno de los puntos más dolorosos en el data center”, explica el responsable de producto. Entre las herramientas que simplifican este proceso se encuentra iDRAC Direct, que a través de un puerto USB permite poner en marcha el equipo en minutos; iDRAC Quick Sync, que solo con acercar el smartphone al equipo permite su gestión; y OpenManage Mobile, para conectarse en remoto.

“Permiten un despliegue 10 veces más rápido: cinco servidores pueden desplegarse en seis minutos, en vez de en una hora, que era lo que tradicionalmente se tardaba”, según Gómez-Corrales.

El segundo de los lanzamientos, anunciado en el marco de su evento internacional Dell World, es la plataforma convergente PowerEdge FX en formato rack de 2U, que combina las ventajas de los dispositivos en formato blade y en rack. Se trata de un chasis que alberga hasta 16 servidores de distintos tipos, hasta 48 discos y que se caracteriza por la simplicidad en conectividad. Este equipo estará disponible a principios de diciembre.

A futuro

En los últimos cuatro años, Dell ha invertido 18 billones de dólares en la adquisición de más de 20 compañías, entre las que se encuentran Quest Software, Force10, SonicWall, SecureWorks o Wyse. La estrategia de cara al futuro contempla también la posibilidad de nuevas compras. La filosofía de la compañía pasa por trabajar siempre en el entorno abierto, en base a estándares, sin generar ecosistemas cerrados ni lock-in del cliente.

En términos financieros, los resultados de Dell en España han ido mejorando considerablemente en el último año. El tercer trimestre de 2013 fue el primero en el que el revenue de la compañía en España creció, si bien a un solo dígito. A partir de entonces, el resto de trimestres han crecido siempre por encima del 10%. “Ésta es sin duda una buena señal”, concluye Labarga.