Google posee una de las mayores infraestructuras de data centers del mundo, pero también una de las más “verdes”. Aunque es legítimo señalar que Google puede hacerlo porque tiene los recursos y la escala necesarios, esto no significa que las pequeñas empresas no tengan poder para disminuir el impacto que la industria tiene en el medioambiente.
Al menos así opina Joe Kava, director senior de data centers en Google. Durante su ponencia en la conferencia de DatacenterDynamics Converged en Nueva York, celebrada el martes, Kava hizo un llamamiento a todo el sector de centros de datos para que se una a la hora de hacer cambios a gran escala en el modo en que su uso de la energía está afectando al planeta.
El directivo dijo esto en el contexto de su presentación, centrada en el impulso que ha dado Google al uso de fuentes de energía sostenible para contribuir al suministro total de energía. “Si podemos incrementar el aporte de (las energías limpias) en la red local, entonces por extensión nuestros data centers son más verdes”, aseguró.
El método de Google para convertir la red eléctrica en un recurso más “verde” se denomina “Acuerdos de Adquisición de Energía”. La compañía garantiza a un productor de energía renovable que ella comprará el 100% de su futuro proyecto –por ejemplo, una granja eólica- durante 20 años. Google tiene que comprar la energía de la red local que alimenta a sus data centers.
De este modo, el productor se asegura de que su proyecto no perderá dinero y llega a su potencial total porque Google también compra créditos de energía verde junto con la electricidad que se compromete a adquirir del desarrollador.
Estas compras de energía verde son sólo uno de los elementos de la estrategia de Google por construir una infraestructura de data center libre de emisiones de carbono. Google ha sido completamente “carbon-neutral” desde 2007, señalo Kava. Los otros dos elementos principales de la estrategia son la eficiencia energética y las compensaciones por emisiones de carbono.
Obviamente, un acuerdo de compra de potencia a gran escala solo está al alcance de compañías como Google. Pero si es una sindicación de varias compañías la que realiza este tipo de contratos, entonces se convierte en una realidad para los pequeños jugadores, indica Kava.
Hoy, la energía limpia es más cara que la generada a partir de carbón o gas. Google admite que este sistema puede dar como resultado en algunas pérdidas netas. Kava, no obstante, afirma que esto no va a durar mucho tiempo.
“Apuesto que los precios de la energía (tradicional) van a subir”, subraya. “Con el tiempo veremos que se trata de una sabia decisión de negocio además de una sabia decisión medioambiental”.