Si hacemos caso a los expertos, el tradicional sistema de gestión de aplicaciones IT in house va a dar paso a otro en el que servidores, almacenamiento, aplicaciones y la gestión operativa de estos elementos serán controlados de manera remota por un tercero. Todo ello implicará un cambio enorme que modificará significativamente los fundamentos económicos de las operaciones IT. Moverse a la nube permitirá a las organizaciones acabar con la carga administrativa de los departamentos IT, los elevados costes de hardware y las continuas actualizaciones cambiando, drásticamente, la naturaleza de las licencias de software y de los costes de mantenimiento.
El principal exponente de estas teorías es Nicholas G. Carr, académico y escritor americano autor de “Does IT Matter? Information Technology and the Corrosion of Competitive Advantage” y de “The Big Switch: Rewiring the World, from Edison to Google” y que argumenta como tesis principal en sus libros que al igual que la electricidad pasó a ser un servicio público, los bites y los bytes seguirán una tendencia similar con una pequeña o nula diferenciación de proveedor a proveedor.
Esto, considera el autor, acarreará el fin de la computación corporativa como la conocemos, lo que supondrá enormes ahorros de costes y reforzará los nuevos modelos de negocio. La visión del futuro que defiende Carr ha provocado una angustia considerable entre todos aquellos que ven las Tecnologías de la Información como una fuente de diferenciación competitiva y muchos detractores defienden que IT es una herramienta compleja, poco sistemática y con historial cuestionable en lo que se refiere a su fiabilidad. Cualquiera que sean los miedos provocados por las predicciones de Carr, lo cierto es que nadie puede dudar que se van a producir importantes cambios en el sector. La única cuestión es a qué velocidad se producirán. Aunque seamos escépticos sobre las ventajas del cloud computing, está bastante claro que las cosas, tal y como las conocemos, están cambiando muy rápido.
De hecho, cada vez son más conocidas y utilizadas aplicaciones de gestión de clientes como Salesforce.com que ofrecen servicios con ventajas como las explicadas anteriormente, al mismo tiempo que seducen a los directores financieros con unas tarifas predeterminadas por suscripción. Los sistemas de e-mail residen fuera de la organización, lo sepan los usuarios o no. Dichos sistemas permiten a usuarios de todo el mundo poder acceder a su e-mail siempre y cuando cuenten con un dispositivo con conexión a Internet. Asimismo, los sistemas de seguridad de e-mail que rastrean y eliminan virus y malware, a menudo se encuentran también fuera de las redes corporativas locales en sistemas de cloud, que pueden bloquear elementos antes de que infecten los correos electrónicos de los usuarios.
Incluso, herramientas fundamentales en una oficina como el procesador de textos, hoja de cálculo o presentaciones, ya son accesibles a través de Internet mediante herramientas como Google Docs. Los usuarios consiguen menores costes, acceso desde cualquier lugar y menor carga administrativa para las compañías. Además, estos servicios al estar alojados en la web cuentan con mejores atributos como es poder compartir y editar ficheros en tiempo real.
Los servicios de multiconferencia es otro de los atractivos de las aplicaciones en la nube, gracias a Internet que proporciona una sólida plataforma para las comunicaciones de audio y vídeo. Muchas de estas herramientas, desde redes sociales como Facebook y Twitter a profesionales como Linkedin, se encuentran ya alojadas en la nube. Para toda una generación de jóvenes que han crecido con programas basados en la web como iTunes y Spotify o comprando en Ebay o Amazon.com puede que nunca más tengan que instalar una aplicación en su ordenador.
Incluso aplicaciones complejas de back-office como ERPs se están mudando a la nube a través de compañías como Workday, empresa fundadora de PeopleSoft. De hecho, resulta difícil imaginar una sola categoría de software que se no se esté viendo envuelta en esta revolución. Aunque muchos ejecutivos lo desconocen, la aplicación más básica, como son las nóminas, a menudo son gestionadas por empresas externas muy similares a los usuarios del cloud.
Fin de la primera parte. Acceda a la web de DatacenterDynamics para leer la segunda parte de este artículo.