Conecta Infra irrumpe en el mercado con una propuesta de infraestructura óptica a gran escala, respaldada por un plan de inversión de 350 millones de dólares orientado al despliegue de más de 6.000 kilómetros de red de larga distancia en Sudamérica. El proyecto apunta directamente a uno de los principales cuellos de botella de la región: la necesidad de conectividad de alta capacidad y baja latencia entre los principales hubs de datos, especialmente en los corredores que unen Argentina, Chile y Brasil.

La compañía se posiciona como un nuevo actor especializado en infraestructura neutral, centrado en el diseño, construcción y operación de redes de próxima generación. Su estrategia pasa por el desarrollo de anillos metropolitanos y corredores troncales que interconecten centros de datos clave y grandes núcleos urbanos, con el objetivo de reforzar la resiliencia de la red regional y ofrecer rutas alternativas frente a las infraestructuras tradicionales.

El despliegue se ejecutará de forma progresiva hasta 2028, acompañando la activación de nuevos tramos de fibra y la conexión de instalaciones de colocation, hyperscalers y nodos de interconexión. En este contexto, Conecta Infra apuesta por un modelo carrier-neutral, permitiendo a operadores, proveedores cloud y grandes empresas acceder a capacidad de transporte sobre una infraestructura independiente, sin dependencia de incumbentes.

La iniciativa se enmarca en un escenario de fuerte crecimiento del tráfico de datos en la región, impulsado por la expansión de la nube, el consumo de plataformas OTT y el avance de cargas de trabajo vinculadas a inteligencia artificial. Este entorno está acelerando la transformación del mapa de conectividad en Sudamérica, donde la calidad de la fibra, la diversidad de rutas y la proximidad a los centros de datos se consolidan como factores clave para atraer inversión.

Conecta Infra busca capitalizar esta tendencia posicionándose como un habilitador crítico de la nueva generación de infraestructura digital. Su arquitectura ha sido diseñada con un enfoque escalable, incorporando redundancia y diversidad de rutas para garantizar continuidad de servicio, incluso en escenarios de fallo o congestión en otras redes. La compañía apunta así a convertirse en un elemento estructural dentro del ecosistema regional de conectividad, preparado para sostener futuras expansiones tanto en capacidad como en despliegues de centros de datos.