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Antel, en asociación con Algar Telecom (Brasil), Angola Cables (Angola) y Google, ha anunciado el comienzo de la construcción de un cable submarino de fibra óptica que, en una primera etapa, conectará las ciudades estratégicas de Santos y Fortaleza en Brasil con Boca Ratón (Florida) y, en la segunda fase, Fortaleza con Maldonado (Uruguay). Esta iniciativa, por tanto, vinculará Uruguay y Brasil directamente con Estados Unidos.

Este sistema, cuya inversión total será de 73 millones de dólares, permitirá un ahorro acumulado de 195 millones de dólares (en valor neto representa 80,7 millones de dólares).

Según indica la presidenta de Antel, Carolina Cosse, esta iniciativa “posibilita el ingreso de la compañía al mercado mundial de venta de capacidad internacional con un producto de primer nivel”. Asimismo, representa “más autonomía, independencia y aporte a la soberanía del país”, al tiempo que diversifica las rutas de conexión internacional a Internet, y aumenta la disponibilidad y seguridad en la conexión.

Esta inversión es parte de un esfuerzo conjunto que contribuirá a continuar construyendo las redes de Internet, de manera de sustentar las necesidades actuales de los usuarios de Internet en la región de América Latina y prepararse para el aumento de la demanda en el futuro.

Actualmente, América Latina tiene una población conectada de casi 300 millones de personas y se ha convertido en una de las regiones de más rápido crecimiento en el mundo en términos de penetración de Internet. Con el incremento de la distribución de redes LTE y el acceso a redes de fibra óptica, al igual que la oferta de contenidos de alta calidad (HD/4K) y servicios basados en la nube, aún existe una demanda en crecimiento para el acceso a la capacidad de data centers y a Internet a nivel mundial.

La nueva ruta tendrá una longitud de 10.556 km y tendrá seis pares de fibra. De acuerdo a las estimaciones, incrementará el ancho de banda total de los sistemas de cable submarino existentes en 64 Tbps de capacidad. El cable será construido y operado por estas cuatro compañías. Se estima que la construcción comience de inmediato y que concluya a fines de 2016. TE Connectivity SubComes es el proveedor seleccionado para llevar adelante el proyecto.