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Puesto que ésta es la primera edición de DatacenterDynamics Focus en español, y como cuando lean estas líneas estarán en pleno verano, vamos a permitirnos una licencia y proponerles un juego.

A continuación leerán un párrafo procedente de la revista Zerodowntime, precursora de Focus, donde se recoge la primera noticia que hemos encontrado sobre centros de datos en containers. ¿Sabrían decir a qué año pertenece y a qué fabricante?:

“El RDDC es un completo centro de datos prefabricado, modular y transportable en una ‘caja’. El RDDC puede alojar hasta 22 racks, incluyendo la gestión y la comunicación entre los mismos, así como todos los elementos mecánicos, eléctricos, protección ante incendios, comunicaciones robustas e infraestructura de seguridad, todo empaquetado en un container ISO estándar”.

Habida cuenta de que en los dos últimos años hemos leído esta descripción en numerosas ocasiones, es difícil aventurar una solución al acertijo. Podemos decir, no obstante, que sus diseñadores fueron pioneros en empaquetar data centers, y que no nos referimos ni a Sun con su Project Blackbox, presentado en 2006 a través de una fuerte campaña de marketing, o AST, empresa española que reclama que su solución llegó al mercado incluso antes, en 2005.

La propuesta de la que hablamos se lanzó en 2002 bajo la denominación RDDC, de manos de la empresa estadounidense, hoy extinta, USDataports. Contaba con todos los elementos de que presumen los data center in a box más actuales, incluso disponía de despliegues en cliente final, ejemplos que ya exponían los posibles usos de estos containers: una instalación de comunicaciones militares en Polonia; un centro de datos temporal para un parking en San José, California; operaciones de servicios gestionados en Chile; instalación para disaster recovery en China, etc.

Pese a sus posibilidades, lo cierto es que el concepto entonces no llegó muy lejos. Hoy, ocho años después, la industria vuelve a hacer su apuesta por los centros de datos empaquetados, pero, ¿está esta vez el mercado preparado?, ¿hay de verdad una masa crítica para todos estos fabricantes?

Una alternativa modular

La implantación del cloud computing –esto es, la virtualización extrema- y los procesos de consolidación y centralización de la capacidad computacional de las empresas en los centros de datos están dando lugar a una mayor preponderancia de estas instalaciones… Pero también las están sometiendo a nuevos retos.

Así, deben ser capaces de asimilar mayor densidad en menos espacio, aumentar la capacidad en un corto plazo de tiempo si las necesidades así lo requieren y, además, reducir el consumo energético.

Todos estos desafíos han llevado a la industria a concebir alternativas más ágiles y eficientes que las actuales, y es en este contexto en el que irrumpen de nuevo los data center in-abox.

“La manera tradicional de hacer las cosas no es la óptima en la actualidad, así que tanto fabricantes de infraestructura de datacenter como los propios ISP estamos buscando nuevas fórmulas de mejora. Para reducir los costes de fabricación cada vez se tiende a premanufacturar las soluciones y luego trasladarlas a su emplazamiento fi nal”, asegura José Mejías, director de infraestructuras de Adam.

En este sentido, el hecho de que Microsoft y Google hayan defendido e incluso adoptado el concepto modular ha terminado de convencer a muchos fabricantes. La dura situación económica actual hace que parezca lógico adoptar estas estructuras móviles, en lugar de afrontar proyectos millonarios construyendo instalaciones válidas de aquí a 20 años.

En marzo de 2010, Kevin Timmons, máximo responsable del equipo de operaciones del Gigante de Redmond, señaló que planea reducir los costes en un 50% en la próxima generación de construcciones, a través de su diseño de data centers en contenedor.

El director de infraestructuras de Adam insiste también en otra idea, en la de la movilidad: “Son cada vez más las compañías que la necesitan, porque ya la han conseguido en otras áreas de la compañía”.

Según Mejías, con esta propuesta las soluciones de continuidad y los planes de contingencia dan un paso adelante, ya que “su portabilidad provoca que en caso de necesidad, el datacenter modular pueda ser transportado íntegramente a cualquier punto del mundo, buscando en cada momento la mejor ubicación”.

A pesar de esta apuesta de Microsoft, y de las ventajas que ofrecen este tipo de productos, los fabricantes de data center en containers no creen que se conviertan en la única tecnología de futuro para los centros de datos. De hecho, es un mercado que todavía está en una fase muy incipiente de despegue, con un largo camino por delante.