El hub Cartagena Data Green proyecta levantar en el Valle de Escombreras, Murcia, uno de los primeros centros de datos de Europa enfriados con gas natural licuado, GLN, una infraestructura que aspira a situar a la Región de Murcia en el mapa de la computación de alta densidad y la inteligencia artificial.​

Un data center que aprovecha el frío del GNL

El proyecto se apoya en la planta de regasificación de Enagás en Escombreras, cuyo excedente de frío se utilizará para refrigerar servidores de alto rendimiento mediante un sistema de intercambio térmico diseñado específicamente para este fin. Esta integración permite reducir más de un 40% los costes operativos de refrigeración frente a centros de datos convencionales ubicados en polos como Madrid o Barcelona, al tiempo que disminuye el consumo energético asociado al enfriamiento.​

La validación técnica de esta solución ha sido clave para atraer el interés de fondos de inversión especializados en activos reales y digitales, que ven en Cartagena una alternativa competitiva frente a la saturación eléctrica y las restricciones hídricas de otros hubs europeos.

El objetivo es convertir el enclave portuario en un nodo de computación avanzada capaz de soportar cargas intensivas de IA y servicios digitales de próxima generación.​

Nodo verde en el Valle del Hidrógeno

El centro de datos se concibe como pieza integrada en el futuro Valle del Hidrógeno Verde de Escombreras, con la vista puesta en utilizar esta fuente como energía de respaldo frente a los tradicionales generadores diésel. El diseño del complejo deberá garantizar el vertido térmico cero, es decir, que el intercambio de frío con la planta de gas no altere la temperatura del ecosistema marino.​

Además, el proyecto exige una conexión de alta capacidad a la red internacional de fibra óptica, de forma que la dársena de Cartagena pase de ser un punto logístico de mercancías a una “aduana digital” estratégica para el tráfico de datos en el Mediterráneo. La combinación de infraestructura energética, conectividad y capacidad de computación busca posicionar a la zona como plataforma para servicios digitales de ámbito europeo y global.​

Impacto económico y empleo especializado

La apuesta por Cartagena Data Green supone un salto de escala para el tejido empresarial local, que deberá evolucionar desde la construcción industrial convencional hacia la ingeniería de precisión y el mantenimiento de sistemas críticos. La construcción y montaje de la primera fase generará unos 250 empleos directos, con alta demanda de perfiles en ingeniería civil, refrigeración industrial y montajes eléctricos de alta tensión.​

Una vez en operación, el centro de datos contará con una plantilla estable de alrededor de 50 profesionales altamente cualificados —ingenieros de sistemas, expertos en ciberseguridad y especialistas en mantenimiento térmico—, además de cerca de un centenar de empleos indirectos vinculados a servicios auxiliares. Para la Región de Murcia, el proyecto se presenta como uno de los vectores de diversificación económica más relevantes de la próxima década.​

Calendario de ejecución

El consorcio promotor maneja un calendario que fija el inicio de las obras civiles y de la conexión térmica con la planta de regasificación para el último trimestre de 2026, una vez completados los trámites de concesión de suelo y las auditorías ambientales. El periodo de construcción y equipamiento se extenderá durante unos 18 meses, con la entrada en fase de pruebas prevista hacia mediados de 2028.​

La puesta en marcha comercial del centro de datos y su conexión plena a la red internacional de fibra se estima para el primer semestre de 2029, en paralelo a la maduración de las primeras fases del Valle del Hidrógeno Verde. Si se cumplen los hitos, Cartagena Data Green se convertirá en un escaparate de nuevas sinergias entre el sector energético y la infraestructura digital en el sur de Europa