La Comisión Europea está contribuyendo a financiar un proyecto de investigación que busca reducir drásticamente la electricidad y los costes de instalación de los servidores en los centros de datos de cloud computing, consolidando la posición de Europa como hogar del green computing.
El proyecto, en el que participan investigadores de Reino Unido, Bélgica, Finlandia, Chipre y Suiza, está contribuyendo a adaptar las tecnologías de microprocesadores de bajo consumo energético empleadas en los teléfonos móviles para que puedan ser utilizados a mayor escala. Los estudios preliminares realizados indican que estas tecnologías reducen los requerimientos de energía en un 90%, en comparación con los servidores convencionales.
En base a estos resultados, Bruselas confía en que la inversión en centros de datos pasaría a ser asequible para un mayor número de empresas europeas, contribuyendo a construir una nueva industria, a la vez que ahorraría a los clientes de data center miles de millones de euros.
El microchip que se está desarrollando ha sido bautizado como “Eurocloud”.
La vicepresidenta de la Unión Europea Neelie Kroes señaló: “Los enormes requerimientos de energía de los centros de datos cloud no son sostenibles a largo plazo. El chip Eurocloud resuelve este problema y espero que su desarrollo contribuya a impulsar la posición de las empresas europeas en el sector, actualmente dominado por compañías extranjeras”.
El proyecto ha recibido una inversión de 3,3 millones de euros en tres años, un 63% del total de 5,4 millones otorgado.
Un microchip en 3D
En 2020, el universo digital alcanzará los 35 zettabytes (un incremento del 1844 con respecto a 2011). La electricidad y refrigeración necesarios para estos data centers será inasumible para las empresas europeas sin innovaciones como la del chip Eurocloud.
Con él, el coste de adquisición sera diez veces menor y consumirá diez veces menos energía con respecto a los actuales servidores. Esto permitirá integrar cientos de microprocesadores en un único servidor, lo que conseguirá implementar centros de datos supereficientes, medioambientalmente respetuosos y compactos en Europa, consolidando una industria de servicios cloud green.
El proyecto Eurocloud trata de integrar los núcleos de procesamiento y memoria de bajo consumo con mayor proximidad y en tres dimensiones. El acceso a la memoria del chip utiliza una cantidad de energía sustancialmente menor porque las distancias físicas entre sus componentes son más cortas y hay un menor número de “cruces” para los electrones a la hora de realizar el viaje de la memoria al procesador. El proyecto se ha desarrollado también con herramientas de análisis de TCO para data centers, lo que contribuirá a planificar centros de datos o diseñar servidores para todo el ciclo de vida de la instalación.
Las áreas de trabajo específicas del proyecto son: especificaciones de un prototipo virtual de servidores 3D; plataformas de servidor preparadas para las nuevas características de las aplicaciones cloud; escalabilidad de la arquitectura 3D y gestión energética; nuevas metodologías para organizar y acceder a la memoria del chip; y por último garantías de fiabilidad, disponibilidad y tolerancia a fallos.