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El gobierno federal de Brasil anunció el pasado día 11 una reducción de hasta un 28% en los precios de la energía para las empresas a partir del próximo febrero de 2013. Según la presidenta Dilma Rousseff, el recorte podría ser incluso mayor después de que la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel) concluya sus estudios sobre los contratos de distribución y energía.

La reducción del precio aumenta según el nivel de tensión contratada. Así, es del 19,4% para niveles de entre 2,3 y 25 kV y de hasta un 28% para 230 kV o más.

“A partir de principios de 2013, los consumidores domésticos van a ver su factura eléctrica reducida en un 16% y los industriales, entre un 19% y un 28%. Estas reducciones podrán ser todavía mayores cuando Aneel concluya sus estudios, en marzo, y los presente en cifras, [viendo] lo que dice respecto a los contratos de distribución que vencerán entre el 2016 y el 2017”, declaró Rousseff en un discurso.

El impacto de la medida para empresas de TI y telecomunicaciones debe significar una reducción de los costes. “La energía supone un coste importante para las operadoras y ciertamente va a significar una reducción inmediata de los costes de la empresa”, indica Eduardo Tude, presidente de la consultora Teleco. Para Fabiano Droguetti, director de tecnología de Tivit, es necesario conocer los detalles de la implantación de las medidas por parte de las empresas adjudicatarias.

“Antes de definir el impacto sobre los números que esta medida del gobierno tendrá en nuestro negocio, será importante conoces los detalles de su implantación por parte de las operadoras. Existen variables como el coste de la energía en el horario de pico (entre las 17:30 y las 20:30), que es aproximadamente más cara que en los otros horarios”, afirma Droguetti.

Para Tivit, según el ejecutivo, los costes más relevantes en el negocio de la tercerización de las operaciones TI y BPO están relacionados con los recursos humanos, equipamiento y software. “Desde la perspectiva de la empresa, nuestro porfolio se basa en servicios de tercerización de las operaciones de TI y BPO, donde los costes más relevantes están relacionados a los recursos humanos y las inversiones en equipamientos, software y nuevos sitios. En ese sentido, el coste de la energía eléctrica es relevante, pero no tiene un peso significativo en el precio final para nuestro cliente”, explica.

Droguetti considera todavía el valor del consumo alto y cree en la posibilidad de una reducción mayor de los precios cobrados por la energía eléctrica en Brasil. “Comparado con otros países, Brasil todavía tendría, después de esa reducción, un coste elevado de la energía. En todo caso, nuestra malla eléctrica parece ser más eficiente que la suya. Así, parece haber espacio para avances incrementales”.

Impuestos
Para llegar a una reducción media del precio de la energía de un 20,2%, el gobierno redujo y hasta hizo desaparecer algunos de los impuestos sectoriales, como la Reversa Global de Reversâo (RGR), para nuevos proyectos concedidos y para las distribuidoras de energía eléctrica, así como la Conta de Consumo de Combustíveis Fósseis (CCC).

Estas medidas deben ser responsables del 7% en la reducción del precio. El restante 13% vendrá de la reducción de la tarifa media de generación y de la Receita Anual Permitida de transmisión. Según el gobierno, estas concesiones no tendrán más activos que depreciar o amortizar. El gobierno seguirá aportando 3.300 millones de reales por año para mantener programas sociales, como el de Luz para Todos, que amplía la red eléctrica en lugares que todavía no tienen, o la Tarifa Social.