Brasil alojará el 58% del mercado de servicios de data centers en América Latina, lo que generará un gran potencial para que el país se convierta en un hub regional de cloud computing. Así lo establece Nelson Wortsman, director de infraestructura de Brasscom (la asociación brasileña de empresas TICs).
Este hecho podría sumar en torno a 8.400 millones de reales brasileños (unos 4.200 millones de dólares) a la industria en el país, que puede generar 81.000 millones de reales brasileños hasta 2017 (unos 40.500 millones de dólares).
Sin embargo, según indican en Brasscom, todavía no se puede contar con esa cifra. “Si Brasil se consolida como un hub regional, podremos tener beneficios adicionales. Pero solo si somos competitivos. Si no es así, gran parte de esos 81.000 millones irá a parar a otros países”, indica Wortsman.
No obstante, el director incidió en algunas barreras ante ese futuro: más impuestos que la media de los países vecinos y gastos de Opex que llegan a ser un 46% más caros que en otros países. Según el portal web de Convergência Digital, Wortsman afirmó que entre 2013 y 2017 debe haber inversiones de Capex de unos 47.000 millones de reales brasileños (en torno a 23.500 millones de dólares) en data center, en espacio físico, hardware y software.
El directivo también citó varias medidas que podrían favorecer ese camino: la gestión centralizada de este tema en el gobierno federal, un descuento en la tarifa energética para centros de datos verdes y la creación de zonas francas para la instalación de esos centros de datos. Otra medida puede ser la creación de polos regionales más allá de los principales estados del sureste.
Brasil quiere ser un hub regional de cloud computing
La asociación Brasscom estima que el país puede albergar el 58% de servicios de data centers de Latinoamérica