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BBVA ha anunciado el inicio de las operaciones de su nuevo centro de proceso de datos en la localidad de Tres Cantos (Madrid), que aloja toda la infraestructura tecnológica desde la que el grupo da soporte a sus operaciones en Europa. La instalación cuenta con la doble certificación Tier IV en diseño y construcción, lo que garantiza los niveles máximos de fiabilidad y seguridad.

Se trata del primer data center de Europa y el cuarto en el mundo que recibe esta doble certificación del Uptime Institute, convirtiéndose así en una de las instalaciones más avanzadas globalmente.

El nuevo centro de datos de BBVA se sitúa anexo a las instalaciones del centro anterior para abordar los objetivos de crecimiento del grupo, y desde él se gestionan 44 millones de operaciones diarias.

Tiene un total de 20.000 metros cuadrados, de modo que duplica, e incluso puede triplicar, la densidad de máquinas que se podían alojar hasta ahora. Prueba de ello es que actualmente alberga equipos con hasta 10.000 procesadores de alta gama, frente a los 4.800 de la instalación antigua.

“Este centro de proceso de datos está preparado para proporcionar una gran capacidad de crecimiento para BBVA en las próximas décadas”, afirma Javier Viñuales, director de Tecnología y Explotación de la entidad financiera. “El data center cuenta con unos niveles máximos de fiabilidad y seguridad que sitúan a BBVA a la vanguardia tecnológica”.

Equipamiento técnico

En su objetivo de conseguir mayor seguridad y fiabilidad, BBVA ha dotado a sus nuevas instalaciones de dos niveles de redundancia, para que esa duplicidad garantice el funcionamiento ininterrumpido de las operaciones.

En el caso de una caída del suministro eléctrico, entrarían en funcionamiento los sistemas de autogeneración de energía, que permitirían al centro disponer de una autonomía de 96 horas gracias a los 240.000 litros de gasoil que alimentan 8 grupos electrógenos. El data center de BBVA tiene, en concreto, una subestación eléctrica completa con una potencia disponible de 16 Mw.

Los sistemas de refrigeración, con una potencia de 17.760 kVA, tienen varios niveles de redundancia que garantizan la climatización del edificio en caso de emergencia. El centro cuenta también con unos depósitos de agua en el sótano que dotan al sistema de una autonomía de 10 minutos de agua fría, para refrigerar las máquinas hasta el arranque de los grupos electrógenos.

En lo que a eficiencia energética se refiere, la instalación dispone de diversas funcionalidades. Así, en los meses más fríos del año se aprovecha el aire del exterior con aerorrefrigeradores que pre-enfrían el agua de los equipos frigoríficos. El calor que se genera en el interior del edificio con el funcionamiento de los equipos se reutiliza para la calefacción.

El edificio también cuenta con paneles térmicos solares que cumplen parte de la demanda energética del complejo. Y la sala de ordenadores está dividida en pasillos fríos y calientes que optimizan el rendimiento de la climatización.

En el área de cableado, se han utilizado 215 kilómetros de cable de cobre y 694 km de fibra óptica.

Finalmente, para garantizar una mayor seguridad, la falsa cubierta del CPD no solo protege de goteras o accidentes, sino que también funciona como sustento de los equipos situados en la cubierta, minimizando la distribución de pilares en la propia sala.

También se han colocado estratégicamente cortinas cortafuegos para proteger las máquinas en caso de incendio. Todas las instalaciones críticas se encuentran sobre rasante, es decir, sobre un suelo elevado, para evitar problemas de inundaciones.